Decían las señoritas españolas venidas a menos en clase de religión.
Yo tenía 9 años y mi papá acababa de morir.
Entonces me acerqué a la señorita y le pregunté:
- ¿Si yo muero viejita y subo al cielo volveré a ser niña?
- Sí.
- ¿Y volveré a ver a mi papá?
- Sí, tu papá está en el cielo.
- ¿Pero si mi papá es un niño, yo no lo conocí niño, lo voy a reconocer?
La señorita se quedó callada, después dijo:
- Cuando subimos al cielo, nos convertimos en niños.
Y yo insistí:
- ¿Entonces no voy a volver a ver a mi papá?
La señorita no supo responder.
lunes, 23 de enero de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

