lunes 23 de enero de 2012

Cuando uno muere y sube al cielo, se convierte en niño

Decían las señoritas españolas venidas a menos en clase de religión.

Yo tenía 9 años y mi papá acababa de morir.
Entonces me acerqué a la señorita y le pregunté:

- ¿Si yo muero viejita y subo al cielo volveré a ser niña?
- Sí.
- ¿Y volveré a ver a mi papá?
- Sí, tu papá está en el cielo.
- ¿Pero si mi papá es un niño, yo no lo conocí niño, lo voy a reconocer?

La señorita se quedó callada, después dijo:

- Cuando subimos al cielo, nos convertimos en niños.

Y yo insistí:

- ¿Entonces no voy a volver a ver a mi papá?

La señorita no supo responder.