domingo, 2 de octubre de 2011

Salvadoreños encontrados en México (Javier y Elena)

Si tú y yo fuéramos los únicos salvadoreños en México:

- Frente al ángel de Reforma, lloraríamos pensando en nuestro ángel en la Plaza Libertad

- Compraríamos gorditas sin freír para pensar que son pupusas; las devoraríamos con el hambre del destierro, con todos nuestros dientes, hasta el último colmillo, como leonas famélicas que han ayunado durante años

- En el campanario de la catedral, tañeríamos la campana pensando que es 5 de noviembre y Norman Quijano es el alcalde de la gran Tenochtitlan

- Viajaríamos a Querétaro, y en el Cerro de las campanas, frente a la capilla de Maximiliano, gritaríamos que no: Nunca Benito Juárez te mató; justo por las armas te envió hacia el Pacífico, y derivaste en nuestro suelo, descalzo, como el más humilde los hijos de la América que fue tu imperio

- Oiríamos ladrar los perros y aullaríamos con ellos: "¡No fue Rulfo el que los escuchó primero, no fue él, no, no fue!"

- Heridos y ateridos; la garganta un girón y el cuerpo un magullón, no tendríamos la voz suficiente para gritarnos: Somos los únicos salvadoreños encontrados en México

Y entonces

Solo entonces...