Niña de cuatro años va en procesión sobre los hombros de su padre. Le dice:
- ¿Ese es Papachús, papá?
- Ese es Papachús.
- Qué grande está ya, ¿verdad?
El padre no responde, camina detrás del Nazareno.
- ¡Qué grande! -repite la niña.
....
Pues, claro, tres meses atrás lo puso en un pesebre como un bebé, y ahora lo ve a los 33 años, todo portento de madera y sangre, cargando una cruz de camino al Gólgota, más bien hacia una iglesia.


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