sábado, 2 de abril de 2011

Diálogos familiares

Mi hermana y yo nos peinamos. Yo frente al espejo, ella detrás de mí. A pesar de que es más alta, se queja:

- No me veo.
- Claro, hermana, porque tengo cabeza. De lo contrario, sería una pintura de Magritte.

Risas grabadas.

3 comentarios:

Gabrielle Luna dijo...

Me encata tu blog!
Por favor no dejes de escribir!

Saludos♫

SEISITO dijo...

Que envidia siempre quise tener una hermana y soy hija única.
SALUDOS

Smith Morgan dijo...

Saludos!

Gracias a la herramienta para practicar el surfing entre blogs, me encontre con este, y me gustaria seguir leyendolo.

Muchas gracias :)