jueves, 24 de marzo de 2011

La vida es una pérdida constante

Que otra vez se me fregó la compu. En esta ocasión le cayó agua al teclado y no me fijé y de pronto escribía solitas, letras C y D infinitas. Abría un documento y se llenaba de Des a la mejor manera de la escritura automática contemporánea.
Entonces, de pronto, me dio crisis. Me sentí sin identidad. Tan dependiente de la computadora, de todo lo que escribo, de todo lo que guardo, de todo lo que está ahí.
No me entiendo la letra de los cuadernos, no sé escribir si no es una pantalla, y todo lo que pienso, lo que se me ocurre, se guarda en la compu.
Me sentía tan inútil, desterrada. DEPENDIENTE.
En lo que llevo de vida, se me han jodido las compus unas cuatro veces, y siempre aparece el temor de lo que perderé.
Esta vez me dijeron que no perdería la información, lo que me relajó un poco, me resignó.

Y me puse muy filosófica, tanto que ni Heidegger ni Schopenhauer ni el Buki me superan:

La vida es una pérdida constante, hasta que se pierde la vida.

1 comentarios:

el antropologo inocente dijo...

Así es, yo tengo ese mismo temor, ya he perdido trabajo y cuentos de la misma forma. Tampoco puedo escribir un cuento o algo con lapiz y papel, tampoco con máquinas de escribir, terrible, pero no puedo hacer nada, hace unos días mientras tenía que esperar durante un tiempo en una sala de espera queria escribir un cuento en un cuaderno y fue un desastre.