Tuve una infancia terriblemente rosada, casi burguesa. Mi abuela me llamaba niña popof. "Ya se despertó la niña popof", decía cuando me asomaba a la puerta de la casa y ella ya estaba haciendo algo con las plantas.
En el patio de mi casa había unas campanillas grandes, casi azules, casi moradas. Estaban alrededor de la casa. Afuera había crecido otra campanilla más pequeña, más azul, mi abuela me la enseñaba y me decía: "Esta es la zapatilla de la reina"; ahora que la pienso se parece mucho a los chopines, esos zapatos que equilibraban a las mujeres en el siglo XV.
Mi abuela sembraba chulas y maravillas, unas flores rosadas en todos los tonos, unas parecían de seda y otras eran, simplemente, rosado maravilla. A las maravillas, mi abuela les arrancaba el tallo y las hacía sonar, como trompetas.
Tuve barbies con ferraris, pequeños ponys que volaban y nunca volaron y unas amiguitas con las que me reunía a jugar de no recuerdo qué. Jamás jugué de cocinar. Fui criada con cierta ambivalencia: Mi madre me llenaba de libros y me llenaba de muñecas. No conocí otro oficio más que el de pensar, aunque fueran babosadas.
Mi infancia comenzó a terminar para la ofensiva, en 1989 y se fue cortando poco a poco, con intermitencia, hasta 1992.
Salimos de mi casa con las campanillas casi azules casi moradas en 1989, no volvimos nunca. Pasé años buscando las campanillas en las verjas de las casas. Una vez, hace unos años, mi abuela me pidió que fuera con ella al parque, el jardinero había sembrando un bejuco. Pasé 19 años sin ver esa flor. Tan azul tan morada. Tan grande.
En 1991 mataron a mi padre. En 1992 murió mi bisabuela*.
Quizá ya era hora de que todo se fuera terminando.
Diez años era demasiado.
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Mi bisabuela que me contó la masacre del 32.


2 comentarios:
Estoy seguro de que, en el futuro, la Milá te incluirá en sus relatos sobre su primera infancia. Y me da mucha curiosidad saber cómo ella te narraría en sus historias.
Un besito. Ya me hacía falta leerte por aquí. ;)
yo también me quedé buscando las campanillas casi azules casi moradas de mi infancia
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