jueves 22 de julio de 2010

Televisa y Pet Society

Lo que esperaría en una novela histórica de Televisa:

Entra un ministro y anuncia al juez:

- Con ustedes, don Pedro...

de Alvarado!!!!

Y uno se lo imagina con su escudo de armas recamado en oro, y atrás de él: Hernán Cortés, todo dueño de la nueva tierra, y con él Malitzin, La Malinche, con el pecho al aire y flores de oro en los pezones y una falda de volcán (como ya ven ustedes que a un volcán de Tlaxcala le dicen La Malinche).

Pero no.
Aparece un maitro con barba postiza a lo Venustiano Carranza y la novela es tan... aburrida.

Hoy vi una escena en la que en un cuarto había:
Un cuadro de Las Meninas!!!
Así, chiquito, una litografía.

No, puesí, si ahí asaber en qué siglo están, así que es posible que, en efecto haya una litografía de Las Meninas en la casa de un marinero (como la lito es de finales del XVIII).

Y también, por eso mismo, puede haber un actor que le hace de gachupín, pero parece Legolas, del Señor de los Anillos; y un café (siempre lo repito) con letras estilo Torogoz que se llama Café del Portal, que así con esas mismas letras con que aparece en la novela era con las que me recibía ahí en mi temporada de terror y delirios en Veracruz, apenas el año pasado.

Es que no, yo lamentablemente no usé corset ni abanico ni aparecí en un umbral en el tiempo.

Ay, ay, don Pedro de Alvarado!

Mi mami también ha detectado unas cuadritos que dice que vio en una de 10 y 15.
Amo a mi mamá.

Y lo sé:
Yo sé que no debería mortificarme por eso.

Pero:
Tienen mayor rigor histórico los accesorios de Pet Society.

sábado 10 de julio de 2010

¿Cómo identifcar a una feminista en el parqueo?

- Porque ella le dejará pasar y no le pitará aunque usted haga trabazón.

- Le tratará de "vos" para crear confianza, y le dirá "Dale, pasá, tenés espacio".

- No usará maquillaje

- Será colocha de ese colocho feminista oenegé que yo no sé cómo logran; yo soy colocha de otro tipo.

- Usará aretes largos, artesanales, posiblemente de pita

- Cuando usted halla salido del parqueo y todos le estén pitando, ella le dirá "Salú!" y sonreirá.

- Y usted, maquillada de coral, con tacones rojos, anillo de cupcake francés importado e inútil en el volante, dirá a su hermana: "Qué amable ella, de seguro es de oenegé".

martes 6 de julio de 2010

Las cosas del querer

El destino envía destellos insospechados o a veces no manda nada.
Hace un rato terminé de leer una ponencia de Pedro Escalante Arce y Ciudad Vieja (la segunda San Salvador, de 1528) y me dio una llorazon brava: 20 años para conseguir los terrenos para investigar. 20 años enmedio de la guerra. Es que a veces, la ciencia parece tan superficial. Y yo soy buena para las superficialidades y las llorazones.

Mientras leía el artículo, escuchaba la voz de don Pedrito. Entonces me di cuenta de que ese señor ha marcado mi infancia, mi adolescencia, algunas cosas de mi vida.
No recuerdo cómo supe que Pedro Escalante Arce es historiador, creo que me lo explicó mi mamá cuando yo tenía como 12 años, y agregó: "Es de Sonsonate". Luego me dijo algo así como que él tenía pisto, y entonces eso significaba el pensamiento de una generación, de una época, tal y como, para bien y para mal, dice don Pedro: la Historia siempre ha pertenecido a las élites (esto no quiere decir que los historiadores solo sea la gente acomodada, pero bueno que los Lardé no tenían ni un pelito de pobre y hasta que se funda la carrera en la UES digamos que en el país tiene un acceso más popular; quiere decir, sostiene don Pedro, que aún no se ha logrado difundir de manera popular, aunque alguna objeción tendrá el Equipo Maíz, pero ese es, en verdad, otro pisto).

La primera vez que vi a don Pedro fue en el Primer Encuentro de Historia de El Salvador. Yo no lo podía creer, era el 2003, yo estaba aún en la U, yo estaba aún chiquita, yo no sabía muchas cosas y las quería saber. Ahí estaba don Pedro, rodeado de antropólogos y arqueólogos, hablando de Ciudad Vieja.

Y Ciudad Vieja, Ciudad Vieja, mon amour. Ciudad Vieja fue asentada, según dice don Pedro, con la firma de Felipe, pues Carlos V no la firmó ya no me acuerdo por qué (él sí sabe, aquí la que la riega soy yo). Años después, Felipe, mi gran amor Felipe II aunque no haya estado muy alentadito y era demasiado catoliquísimo para mi gusto, cuando ya era rey ordenó que las iglesias de las ciudades se levantaran sobre un sitio elevado para mayor efecto de cristianización, tal y como hicieron los primeros pobladores de San Salvador con la iglesia de la Santísima Trinidad, cuenta William Fowler, arqueólogo dedicado más de 30 años a investigar Ciudad Vieja. Aunque, estos españoles erigieron a la iglesia con esa lógica muchos años antes de las ordenanzas de Felipe II!!!


William Fowler volverá pronto a Ciudad Vieja. Pedro Escalante también. Yo espero escuchar en mi subconsiente durante mucho la voz de don Pedrito. Sé que cuando vuelva a verlo no voy a contarle esto, porque me da pena ser tan ridícula. Pero espero escucharlo. Por la fe y la ciencia.

lunes 5 de julio de 2010

Nacho Castillo: ¡¡¡¡¡¿Qué nos has hecho?!!!!

Tres diputados dando testimonio en televisión nacional.

Uno de ellos, el del PCN, argumentando, inteligentísimamente, el odio: "Yo lo odiaba a él porque era del FMLN". Y leyó la Biblia y Dios lo hizo bueno y pidió perdón.

Y los otros dos, la de ARENA y el de GANA, ofendidos porque Mata Bennet dijo la lectura de la Biblia en las escuelas fue aprobada en la Asamblea Legislativa mediante una "votación pírrica".
Si pírrico no es mala palabra, diputados!!!!

Vayan al diccionario de la RAE:

pírrico1, ca.

(Del gr. Πυρρικός, de Πυρρός, Pirro, rey de Epiro).

1. adj. Dicho de un triunfo o de una victoria: Obtenidos con más daño del vencedor que del vencido.

2. adj. Conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño. Triunfo pírrico del Partido Conservador.

3. adj. De poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado. Recibieron una cantidad pírrica por su trabajo.



Ay, Dios!
Dios, Dios!
¿Me oís?


**
P.d. que vale oro:
Margarita Escobar (ARENA): "Las cosas del espíritu resultan difíciles de legislar".

No sé qué me enoja más:

Si la lectura de la Biblia en las escuelas en combo con las Islas Marías, perdón la propuesta de aislar a los mareros en la Martín Pérez u otra, o ese anuncio de "Paz, paz, paz, la patria pide paz": la canción es horrenda y la saturan de símbolos de esculturas centenarias de un panteón heróico que nunca ha hecho --ni hará-- nada por mí.

Y espero que nadie me diga que Barrios y que Morazán y la nación centroamericana. Y menos la patria. Nunca el lugar adonde vivo me había parecido tanto un territorio. Esto no es una patria porque la patria es un invento del XIX y una cosa de próceres en cromos y banderas con colores e himnos que tampoco harán nunca nada por mí: ni siquiera me dan gozo estético, mucho menos autoestima.

Este es el territorio, es decir: el espacio marcado, demarcado, delimitado y, sobre todo, limitado.

Aquí es adonde mejor llego hasta donde conozca y aún adonde conozco, peligro. Nunca antes me había sentido tan limitada, encerrada en mi casa y en otras esferas --de círculos y circulares, domos--adonde me encuentro segura, o apenas.

Esto será un ensayo, quizás, ahorita no me deja pensar la impotencia.

viernes 2 de julio de 2010

Declaro este y los días por venir como Día del Cucaverga

Lo cual me pone romántica y tontita porque me recuerda a la Bula Inter Caeterea del Alejandro VI:


"Las tierras descubiertas y por descubrir"
(sobre la potestad de los Reyes Católicos sobre todos los territorios vinculados a los viajes de Colón)



Ay (suspiro)!