viernes, 19 de noviembre de 2010

Las injusticias del piano (I)

En una exposición el centro cultural salvadoreño*:

Raúl: Voy a ir a acompañar a esa señora a esa mesa.
Mi Hermana: No es una mesa, es un piano.


El piano era de cola. Le habían puesto encima una cortina roja imitación de terciopelo y encima de la cortina un arreglito de flores y el vaso y el plato de boquitas de la señora que quería acompañar Raúl.

:/


..........
En mi colegio de señoritas españolas venidas a menos también había un piano de cola. Lo habían pintado de rosado, pues el colegio era de niñas, y lo envolvían con trapos feos.
..........
* minúsculas por ignornates y careyes.