martes, 9 de noviembre de 2010

El hipo

Un día, hace años, vinieron La Milá y su mamá a la casa. La mamá andaba angustiada porque la Milá tenía hipo y no se le quitaba: ya habían probado con agua, con agua con sal, con dejar de respirar mientras se podía, y nada.
Mi abuela, de pronto, comienza a gritar Qué tiene ahí la niña, uy, qué tiene, es una cuca quizás, sí una cuca blanca!!!

Y La Milá empieza a gritar
y a correr
y la chuloniaron
y todo pensando que andaba una cuca.

Todas histéricas.

Y no andaba la tal cuca, era mentira. Pero hasta lloró.

Y
se le quitó el hipo.

Lo peor es que la más loca resultó ser La Milá. Después, cuando le daba hipo, ahí andaba pidiendo que la asustaran.

2 comentarios:

LuisAlejandro dijo...

tambien funciona: taparse los oidos y tomar agua con los oídos tapados.

cachivachera dijo...

me encanto el metodo de su abue, lastima que Benjamin esta muy chiquito pa asustarlo con la cuca blanca jijijiji