lunes 31 de agosto de 2009
Desde la villa profunda del valle posteo esto
Y estoy muy emocionada.
Tengo remolinos en el esternón.
Ya vengo
sábado 29 de agosto de 2009
El ánima libre de Franz Doër-Mayer
El alemán Franz Doër-Mayer se asomó al pozo de las Ánimas del Purgatorio en el cementerio de la Vera Cruz. Ahí descubrió el fondo lleno de monedas. Un traductor le dijo que los indios creían que al tirar una moneda al pozo de las ánimas, salvarían a una del Purgatorio y luego podrían pedirle un deseo.Franz Doër-Mayer llegó a México a finales de 1870. Había bebido pulque y tequila con los indios, los había fotografiado con sus sombrerones mientras trabajaban en el campo o comían sus miserias de maíz y frijol en sus ranchos. Incluso usaba un sombrero de paja para sentirse parte de ellos. Había aprendido un par de palabras en náhuatl y otro par en otomí, le decía piropos a las mujeres y bailaba con sus pies planos de europeo fascinado y apto para el ridículo.
Adonde fueres, haz lo que vieres, y Franz Doër-Mayer sacó una moneda de su bolsillo, la tiró al pozo de las ánimas, hizo una reverencia y salió del cementerio de la Vera Cruz.
Por la noche, una llama fosforescente se sentó en la orilla de su cama. Franz Doër-Mayer no le hizo mucho caso, una vez los huicholes le dieron un hongo extraño y desde entonces había tenido pequeños conatos alucinógenos. Dio vuelta en la cama y volvió a dormir. La llama fosforescente se acercó a su rostro, le susurró algo, Franz se cubrió con la almohada y comenzó a roncar.
Desde el día siguiente y todos los días de su vida la llama fosforescente, el ánima liberada por Franz Doër Mayer, ha perseguido al alemán por todas partes: le pica el cuello, le toca el hombro, le pone zancadilla, le grita, le roba la comida, le tira el vino. El hombre le explica que no tiene ningún deseo, que no cree en los milagros y que tiró la moneda con la misma convicción con que probó los grillos o los hongos o acarició el lomo de un xochiscuintle, que por favor deje de tirar su vino porque es caro y estropea su ropa. Pero el ánima del Purgatorio no entiende de escepticismos europeos y quiere llegar al cielo, debe cumplir el deseo, más suyo que del hombre, a toda costa, así que ha decidido meterse en sus baúles de cerámicas y textiles en el vapor que lo lleva de regreso a Alemania.
jueves 27 de agosto de 2009
Hoy fui a una ciudad artística que queda en los antiguos estudios Churubusco, adonde filmaba sus pelis Pedro Infante
Y al entrar a la librería, sonó:
Y todo es Paz, libros especiales del CONACULTA, del Fondo de Cultura Económica, sus cartas, sus ensayos, para dummies.
Es un pecado!
Pero yo quiero un libro que se llame: "50 años de Piedra de sol".
Y entonces, entonces sí!!!!!
Y todo es Paz, libros especiales del CONACULTA, del Fondo de Cultura Económica, sus cartas, sus ensayos, para dummies.
Es un pecado!
Pero yo quiero un libro que se llame: "50 años de Piedra de sol".
Y entonces, entonces sí!!!!!
martes 25 de agosto de 2009
Ya!
Ya vi el Ángel de la Independencia.
Ya paseé por Reforma y me recuerda al Marqués de Pombal, insisto, o un poco al Paseo del Prado, pero en más bonito.
Ya me mojó la lluvia noctura y fue hermoso.
Ya entré a Bellas Artes, y sin cámara!
Ya fui al Museo de Antropología, y sin cámara!
Ya reservé una cámara, porque se arruinó la mía y no la pude pagar hoy porque mi tarjeta estará activa dentro de 24 horas.
Ya saqué mi cuenta de banco.
Ya entendí la conversión de dólares a pesos pero me cuesta un poco.
Ya me cuentiaron. Los mexicanos de 30 para arriba son bien cuenteadores. Y más los feos.
Ya identifiqué a los careyes del DF: son como allá, pero con saco, y además anillo y cadenota gruesa de oro. Guácala! Son como hombres de negocios venidos a menos. El hotel en que me hospedo es como la sede careya de Reforma, se reunen a desayunar y almorzar.
Ya pasé por las librerías y salí invicta (aunque en la tienda del Museo sucumbí ante una revista de Arqueología que habla de los desastres naturales a través de ilustraciones y códices y bien saben que tengo ciertas debilidades en la vida, además de los artistas visuales :P).
Ya me reuní con Selva y le di su semita mieluda. Me falta entregar los palitos Diana de Orus y unas cosas de Esaú.
Ya vi fotos del siglo XIX en tiendas de antigüedades, y no compré porque me dijo Selva que me las iban a dar carísimas.
Ya vino mi roomate y es brasileña y bien dulce y amable y hablamos portugués aunque yo lo hago mal. Ella es fotógrafa y su proyecto es seguir el proceso del maguey y su importancia económica y social.
Ya vi a los demás de Literatura y solo he hablado con dos, muy simpáticos, el boliviano y la brasileña.
Ya salimos en grupo y por supuesto no le hablé a nadie porque yo soy así siempre, que me recluyo y no converso, y soy cerrada y silenciosa y así. Estoy negada, aunque no parezca, para la vida social.
Ya me confundieron: "Tú también eres de artes visuales, ¿verdad?". Y yo saltando de emoción, ya ven que tengo talle!!!
Ya pagué 10 dólares por un día de internet (bueno, en Cuba pagué lo mismo por una hora) y ahorita estoy piratenado señal, jiijiji!!!
Ya vi la pobreza, aunque la zona de Reforma sea super piquis, y me dolió como siempre me duele porque soy una inútil que no hace nada.
Ya me tocó ver una protesta campesina y quería unirme, pero mejor no porque no sabía a quién puteaban.
Ya me duelen los pies de tanto caminar (aunque me encanta).
Ya me duele la cabeza, debe ser el azúcar.
Ya me voy a comer.
Y ya.
.........
p.d. Este post era para decir que ya vine.
p.d.2 La propina me estresa, tengo que dar diez o quince pesos por todo en el hotel, assssssh!
p.d.3 No he comido tacos y ni quiero, tengo miedo a enchilarme o joderme más la panza.
Ya me mojó la lluvia noctura y fue hermoso.
Ya entré a Bellas Artes, y sin cámara!
Ya fui al Museo de Antropología, y sin cámara!
Ya reservé una cámara, porque se arruinó la mía y no la pude pagar hoy porque mi tarjeta estará activa dentro de 24 horas.
Ya saqué mi cuenta de banco.
Ya entendí la conversión de dólares a pesos pero me cuesta un poco.
Ya me cuentiaron. Los mexicanos de 30 para arriba son bien cuenteadores. Y más los feos.
Ya identifiqué a los careyes del DF: son como allá, pero con saco, y además anillo y cadenota gruesa de oro. Guácala! Son como hombres de negocios venidos a menos. El hotel en que me hospedo es como la sede careya de Reforma, se reunen a desayunar y almorzar.
Ya pasé por las librerías y salí invicta (aunque en la tienda del Museo sucumbí ante una revista de Arqueología que habla de los desastres naturales a través de ilustraciones y códices y bien saben que tengo ciertas debilidades en la vida, además de los artistas visuales :P).
Ya me reuní con Selva y le di su semita mieluda. Me falta entregar los palitos Diana de Orus y unas cosas de Esaú.
Ya vi fotos del siglo XIX en tiendas de antigüedades, y no compré porque me dijo Selva que me las iban a dar carísimas.
Ya vino mi roomate y es brasileña y bien dulce y amable y hablamos portugués aunque yo lo hago mal. Ella es fotógrafa y su proyecto es seguir el proceso del maguey y su importancia económica y social.
Ya vi a los demás de Literatura y solo he hablado con dos, muy simpáticos, el boliviano y la brasileña.
Ya salimos en grupo y por supuesto no le hablé a nadie porque yo soy así siempre, que me recluyo y no converso, y soy cerrada y silenciosa y así. Estoy negada, aunque no parezca, para la vida social.
Ya me confundieron: "Tú también eres de artes visuales, ¿verdad?". Y yo saltando de emoción, ya ven que tengo talle!!!
Ya pagué 10 dólares por un día de internet (bueno, en Cuba pagué lo mismo por una hora) y ahorita estoy piratenado señal, jiijiji!!!
Ya vi la pobreza, aunque la zona de Reforma sea super piquis, y me dolió como siempre me duele porque soy una inútil que no hace nada.
Ya me tocó ver una protesta campesina y quería unirme, pero mejor no porque no sabía a quién puteaban.
Ya me duelen los pies de tanto caminar (aunque me encanta).
Ya me duele la cabeza, debe ser el azúcar.
Ya me voy a comer.
Y ya.
.........
p.d. Este post era para decir que ya vine.
p.d.2 La propina me estresa, tengo que dar diez o quince pesos por todo en el hotel, assssssh!
p.d.3 No he comido tacos y ni quiero, tengo miedo a enchilarme o joderme más la panza.
lunes 24 de agosto de 2009
Efectos secundarios de empacar dos maletas de 50 libras
Los viajes me ponen intensa.
Subo entradas con poemas de Roque Dalton.
Oigo a Sabina -en realidad oigo la versión de la copla Y sin embargo te quiero con Marta Sánchez (guácala, es mejor con la Olga Roman, ¿alguien puede pasármela?), pero después sale él con su voz de lija-.
Me mata el dilema de llevar o no a Octavio Paz (Piedra y sol, antología de Visor), y al final grito: "No puedo dejar a este hombre, no puedo!!!", y lo meto en la maleta de la compu.
Reviso mis diccionarios de arquitectura y cuando abro el capítulo del Art Nouveau o Modern Style se me hace un remolino en el esternón, y lloro, y me doy cuenta de que soy fiel a Víctor Horta y lo mejor será "Siempre nos quedará Bruselas" en lugar de "Siempre nos quedará París" -aunque quién sabe-.
Me da calor.
Se me quita el hambre.
Se me arruina el planchado del pelo.
Me arde, más que doler, la espalda.
Me cepillo los dientes y al verme en el espejo me encuentro recitando de memoria un poema de la Storni --de quien se dice era cucaverga--:
"Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
ábreme la jaula, que quiero escapar;
Mi abuela se inventa una nueva enfermedad y me da cosa. Le doy unas pastillas, le digo que se duerma.
Mi madre tiene razón en todo pero me ciega el estrés y no la soporto.
Mi hermana canta y me doy cuenta de que cante horrendo (la amo, pero por la gran).
Galy Galiano es una gran cosa.
Quiero bailar.
Llevo dos bolsas de palitos, una semitona mieluda y queso duro para amigos salvadoreños con los que me veré.
Llevo una maleta solo para zapatos!!!!!
Oigo Fallaste corazón, Que seas feliz, feliz y Camino de Guanajuato (no pases por Salamanca, que ahí me arde el recuerdo).
Ordeno y empaco como 8 libretitas minúsculas con pedazos de la tesis y del bolado que vuir hacer.
Mi madre me dice "Lástima que no me hacés caso, verdad, porque bien metieras esto en una maleta y lo demás en la otra".
Y empacamos otra vez!
Subo entradas con poemas de Roque Dalton.
Oigo a Sabina -en realidad oigo la versión de la copla Y sin embargo te quiero con Marta Sánchez (guácala, es mejor con la Olga Roman, ¿alguien puede pasármela?), pero después sale él con su voz de lija-.
Me mata el dilema de llevar o no a Octavio Paz (Piedra y sol, antología de Visor), y al final grito: "No puedo dejar a este hombre, no puedo!!!", y lo meto en la maleta de la compu.
Reviso mis diccionarios de arquitectura y cuando abro el capítulo del Art Nouveau o Modern Style se me hace un remolino en el esternón, y lloro, y me doy cuenta de que soy fiel a Víctor Horta y lo mejor será "Siempre nos quedará Bruselas" en lugar de "Siempre nos quedará París" -aunque quién sabe-.
Me da calor.
Se me quita el hambre.
Se me arruina el planchado del pelo.
Me arde, más que doler, la espalda.
Me cepillo los dientes y al verme en el espejo me encuentro recitando de memoria un poema de la Storni --de quien se dice era cucaverga--:
"Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
ábreme la jaula, que quiero escapar;
hombre pequeñito, te amé media hora,
no me pidas más"
Mi abuela se inventa una nueva enfermedad y me da cosa. Le doy unas pastillas, le digo que se duerma.
Mi madre tiene razón en todo pero me ciega el estrés y no la soporto.
Mi hermana canta y me doy cuenta de que cante horrendo (la amo, pero por la gran).
Galy Galiano es una gran cosa.
Quiero bailar.
Llevo dos bolsas de palitos, una semitona mieluda y queso duro para amigos salvadoreños con los que me veré.
Llevo una maleta solo para zapatos!!!!!
Oigo Fallaste corazón, Que seas feliz, feliz y Camino de Guanajuato (no pases por Salamanca, que ahí me arde el recuerdo).
Ordeno y empaco como 8 libretitas minúsculas con pedazos de la tesis y del bolado que vuir hacer.
Mi madre me dice "Lástima que no me hacés caso, verdad, porque bien metieras esto en una maleta y lo demás en la otra".
Y empacamos otra vez!
domingo 23 de agosto de 2009
Ya ves cómo
Ya ves cómo de todo lo que esperabas
ayer en las tertulias de la Facultad
sólo has venido a ser el gran amor del exiliado.
Tú que ibas a irte con los príncipes
de fiesta por Europa que ibas a heredar
a tres o cuatro viejos honorables
tú la del coche envidiado y el traje de piel olorosa
pero sobre todo tú la de los ojos más bellos
en toda la extensión de la ciudad
ahora estás dormida
en los brazos del pobre solitario.
Yo veo la crucecita brillante en tu pecho
mi retrato de Marx en la pared
y creo que la vida a pesar de todo es bellísima.
Roque Dalton
miércoles 19 de agosto de 2009
Cuando yo sea medieval (II)
Él es el del corazón puro
del que hablan las escrituras.
Yo tengo las alpargatas rotas
y enlodadas.
No puedo tocarlo con mis manos
heridas de apartar zarzales:
mis uñas negras podrían hincarse
en la rosa de su vientre
y romper la tradición
de cítaras dulces
y vírgenes
de las escrituras.
Él es el del corazón que canta
en la flauta de los viejos.
De quien nacieron todos los frutos
y quien llueve cuando cierra los ojos.
Yo no podré alcanzarlo,
tengo las alpargatas rotas.
Yo no podré tocarlo,
tengo las manos entumecidas
de buscar
entre el lodo
todos los días
el espejo.
En ese espejo,
dicen los viejos, dicen las escrituras,
podré verlo alguna vez,
aunque sea de espaldas.
Y entonces de mis uñas nacerán rosas
los hilos de mis apalgartas serán
alas de mariposa
y él vendra con el corazón puro
y podré comerlo.
del que hablan las escrituras.
Yo tengo las alpargatas rotas
y enlodadas.
No puedo tocarlo con mis manos
heridas de apartar zarzales:
mis uñas negras podrían hincarse
en la rosa de su vientre
y romper la tradición
de cítaras dulces
y vírgenes
de las escrituras.
Él es el del corazón que canta
en la flauta de los viejos.
De quien nacieron todos los frutos
y quien llueve cuando cierra los ojos.
Yo no podré alcanzarlo,
tengo las alpargatas rotas.
Yo no podré tocarlo,
tengo las manos entumecidas
de buscar
entre el lodo
todos los días
el espejo.
En ese espejo,
dicen los viejos, dicen las escrituras,
podré verlo alguna vez,
aunque sea de espaldas.
Y entonces de mis uñas nacerán rosas
los hilos de mis apalgartas serán
alas de mariposa
y él vendra con el corazón puro
y podré comerlo.
martes 18 de agosto de 2009
A uno le gustan las locas porque son como uno -¿o una?- o: RANDOM o "Enfrascada: metida en un frasco pequeño"
Y yo también estoy un poco loca porque en lugar de ir al gimnasio opté por quedarme a barrer la casa y el patio, oír música, pensar babosadas y leer a la Lau.
(¿Ya he dicho que soy fan de la Lau? La gente no me cree porque dice que somos amigas y que por eso. Pero no, soy fan de la Lau porque siempre que la leo, veo y siento las cosas, y hasta les pongo mi escenografía favorita, algo folk. Y eso no me sucede seguido.)
Pero, bueno, las locas.
Todo esto viene de un post de Raúl, en Afuera de la caja, sobre Regina Spektor. A veces se me olvida como llegué a esa mujer. Pero a veces recuerdo: alguien que quiero me mandó una vez Better, y así la conocí. Después me hice fan de Music box y Fidelity.
El mp3 de Better quedó en mi laptop finada (que en paz descanse) y hasta ahí llegó mi pequeña audioteca.
Winsgton siempre dice que cuando me lee imagina que Natalia Lafourcade hace el soundtrack de mis cosas. Y creo que lo que pasa es que a Wings se le sobreponen las imágenes de dos mujeres que miden 1.50. Solo eso. Y a veces cuando manejaba oía (en mi mp3 periodístico que se me perdió no sé -ondestá!!!-) a Edith, Lily Allen y otras locas que me encantan o me lo parecen. Y ya perdí el hilo de lo que iba a decir.
Estoy abatida y un poco harta porque ya casi me voy. Porque ya no sé si quiera si quiero hacer esa novela. Tiré la primera parte, la que tenía en cuadernos, en el baño del aeropuerto de Barajas porque no me cabían algunas cosas en la maleta y no me entendí la letra y ya no me gustaba cómo estaba escrita, y valeverga!
(¿Ya he dicho que soy fan de la Lau? La gente no me cree porque dice que somos amigas y que por eso. Pero no, soy fan de la Lau porque siempre que la leo, veo y siento las cosas, y hasta les pongo mi escenografía favorita, algo folk. Y eso no me sucede seguido.)
Pero, bueno, las locas.
Todo esto viene de un post de Raúl, en Afuera de la caja, sobre Regina Spektor. A veces se me olvida como llegué a esa mujer. Pero a veces recuerdo: alguien que quiero me mandó una vez Better, y así la conocí. Después me hice fan de Music box y Fidelity.
El mp3 de Better quedó en mi laptop finada (que en paz descanse) y hasta ahí llegó mi pequeña audioteca.
Winsgton siempre dice que cuando me lee imagina que Natalia Lafourcade hace el soundtrack de mis cosas. Y creo que lo que pasa es que a Wings se le sobreponen las imágenes de dos mujeres que miden 1.50. Solo eso. Y a veces cuando manejaba oía (en mi mp3 periodístico que se me perdió no sé -ondestá!!!-) a Edith, Lily Allen y otras locas que me encantan o me lo parecen. Y ya perdí el hilo de lo que iba a decir.
Estoy abatida y un poco harta porque ya casi me voy. Porque ya no sé si quiera si quiero hacer esa novela. Tiré la primera parte, la que tenía en cuadernos, en el baño del aeropuerto de Barajas porque no me cabían algunas cosas en la maleta y no me entendí la letra y ya no me gustaba cómo estaba escrita, y valeverga!
lunes 17 de agosto de 2009
sábado 15 de agosto de 2009
Propuesta
- Ele, ¿y cuándo te vas?
- El xx.
- El xx tengo libre.
- Pero ese día voy a hacer las maletas.
- Nos comemos un sorbete, yo invito.
- Hmmm...
- Y lloramos juntos, un ratito.
.....
Así quién no, vea.
Uno no recibe todos los días una invitación a llorar.
- El xx.
- El xx tengo libre.
- Pero ese día voy a hacer las maletas.
- Nos comemos un sorbete, yo invito.
- Hmmm...
- Y lloramos juntos, un ratito.
.....
Así quién no, vea.
Uno no recibe todos los días una invitación a llorar.
jueves 13 de agosto de 2009
Oficio de mujer o fuck you very much
Me gusta barrer.
No sé bien por qué.
Pero una de mis frases favoritas es "Mía la cocina!!!", gritarle a mi abuela y sacarla de ahí, lavar los platos, la cocina y después pasar la escoba por la casa.
Hace unos años me habría hasta ofendido porque alguien me insinuara que yo podía barrer. Era inaudito. Una mujer intelectual como yo no había nacido para eso. ¿Pero para qué putas nace uno? Si mi abuela no hubiera pasado haciendo labores de casa toda su vida yo no habría podido tener la vida holgada de domesticidades que tuve y no habría podido dedicarme a leer, leer y leer y escribir babosadas o reunirme a cucaverguear, viajar.
Y de pronto me siento feliz barriendo el patio y descubriendo la basura misteriosa: las cagadas de paloma que parecen perlas de collares de princesas extrañas, las plumas de los pájaros, las hojas y todas sus formas, el musgo pegado en el aguacate.
Durante años las mujeres han muerto para sacarnos de la cocina, para que podamos votar, para que podamos cortarnos el pelo, hubo mujeres que alguna vez dijeron: Valeverga, no quiero esto y se dedicaron a escribir o salir solas a los cafés, pero es inenvitable no terminar alguna vez llorando o riendo como loca al barrer el patio.
Un día me di cuenta de que las cosas no se levantan solas y la comida no surge espontáneamente, como la Panspernia, y que hay una cosa que se llama polvo que entra en la casa y va creando capas y capas y es mejor sacarlo. Y empecé a barrer. Mi madre dice que barro muy mal y en Huelva doña Isabel opinaba lo mismo pero le causaba gracia.
Yo pongo Fuck very much y bailo con la escoba, limpio con el ruedo de mi vestido las gotas que quedan rezagadas al lavar los platos y evado felizmente la tesis. Hace dos años no habría contado esto, ni loca.
Es cierto que el gineceo, el pregineco y hasta el neogineco nos han confinado a los confines y que mucha gente espera que seamos, como nos ha pasado a Laura y a mí, muñequitas de sala, preciosas y de piel delicada y de imposible contacto con el sol. Yo tengo únicamente lo segundo y optado por tostarme bajo los soles que he podido, por trabajar en un lugar que aún es machista y por estudiar carreras mal redituadas.
Fue mi elección.
Y también elijo lavar los platos y barrer la casa y mandar a la chingada a las feministas y otras absurdas que no entienden que cuando agarro el jabón dignifico el oficio de mi bisabuela que lavó ajeno, que cuando barro la casa saco el polvo y la basura pero nunca borro las huellas de las abuelas que vivieron y muerieron haciendo lo mismo pero sin elección.
....
Nombre de post prestado del poemario de Carmen González Huguet y mi canción favorita de Lily Allen
No sé bien por qué.
Pero una de mis frases favoritas es "Mía la cocina!!!", gritarle a mi abuela y sacarla de ahí, lavar los platos, la cocina y después pasar la escoba por la casa.
Hace unos años me habría hasta ofendido porque alguien me insinuara que yo podía barrer. Era inaudito. Una mujer intelectual como yo no había nacido para eso. ¿Pero para qué putas nace uno? Si mi abuela no hubiera pasado haciendo labores de casa toda su vida yo no habría podido tener la vida holgada de domesticidades que tuve y no habría podido dedicarme a leer, leer y leer y escribir babosadas o reunirme a cucaverguear, viajar.
Y de pronto me siento feliz barriendo el patio y descubriendo la basura misteriosa: las cagadas de paloma que parecen perlas de collares de princesas extrañas, las plumas de los pájaros, las hojas y todas sus formas, el musgo pegado en el aguacate.
Durante años las mujeres han muerto para sacarnos de la cocina, para que podamos votar, para que podamos cortarnos el pelo, hubo mujeres que alguna vez dijeron: Valeverga, no quiero esto y se dedicaron a escribir o salir solas a los cafés, pero es inenvitable no terminar alguna vez llorando o riendo como loca al barrer el patio.
Un día me di cuenta de que las cosas no se levantan solas y la comida no surge espontáneamente, como la Panspernia, y que hay una cosa que se llama polvo que entra en la casa y va creando capas y capas y es mejor sacarlo. Y empecé a barrer. Mi madre dice que barro muy mal y en Huelva doña Isabel opinaba lo mismo pero le causaba gracia.
Yo pongo Fuck very much y bailo con la escoba, limpio con el ruedo de mi vestido las gotas que quedan rezagadas al lavar los platos y evado felizmente la tesis. Hace dos años no habría contado esto, ni loca.
Es cierto que el gineceo, el pregineco y hasta el neogineco nos han confinado a los confines y que mucha gente espera que seamos, como nos ha pasado a Laura y a mí, muñequitas de sala, preciosas y de piel delicada y de imposible contacto con el sol. Yo tengo únicamente lo segundo y optado por tostarme bajo los soles que he podido, por trabajar en un lugar que aún es machista y por estudiar carreras mal redituadas.
Fue mi elección.
Y también elijo lavar los platos y barrer la casa y mandar a la chingada a las feministas y otras absurdas que no entienden que cuando agarro el jabón dignifico el oficio de mi bisabuela que lavó ajeno, que cuando barro la casa saco el polvo y la basura pero nunca borro las huellas de las abuelas que vivieron y muerieron haciendo lo mismo pero sin elección.
....
Nombre de post prestado del poemario de Carmen González Huguet y mi canción favorita de Lily Allen
martes 11 de agosto de 2009
Hay que inventar una manera de despedirse que no sea despedida
Y en la que tampoco haya banquete.
Tal vez ir al zoológico
o comprar zapatos
.....
Amé y reí esta tarde, pero me cayó mal la comida :(
Tal vez ir al zoológico
o comprar zapatos
.....
Amé y reí esta tarde, pero me cayó mal la comida :(
Llorar al mediodía (II)
Mi abuela es como una niña a la que le explico el mundo.
Y es un mundo muy malo.
Cuando almorzamos, vemos las noticias y platicamos. Mi abuela me pregunta cómo es Cuisnahuat, yo le digo que es muy pobre, que no tienen ni mercado y el bus que los lleva a San Jualián pasa una o dos veces al día.
Ella me dice que Piedras Pachas era así de pobre también. Debió serlo aún más. Piedras Pachas es un cantón que no conozco y no sé bien dónde queda, ahí creció mi bisabuela, que nació en 1904. Mi abuela se acuerda seguido de Piedras Pachas, porque ahí iba cuando era niña. Tengo la impresión de que mi abuela solo recuerda los momentos felices, y me da como una tristeza chiquita y honda.
Entonces mejor vemos las noticias, y mi abuela ve dos trailers que han chocado, pero como no ve muy bien ya, me pregunta:
- ¿Y eso qué es?
- Un choque.
Y se asusta.
Luego vemos la noticia de una anciana que no puede caminar.
- ¿Y a ella que le pasa?
- Se cayó de un bus y no puede caminar y no tiene silla de ruedas.
- Mi muchachita -se compadece de una mujer que solo es tres años mayor que ella.
Me voy a lavar platos y cuando vuelvo hacen un enlace en el noticiero. Dice Claudia Cushco que la Corte Suprema de Justicia ha dictaminado que se investigue la desparación forzosa de la Sofía Gracía Cruz, que tenía 10 años cuando despareció en 1981.
Mi abuela dice:
- Pobrecita, tan chiquita que estaba, ¿qué le pasó?
- Despareció en una masacre que hicieron adonde ella vivía.
- Uy
- Mataban a la gente de los cantones, abuela, y a veces se llevaban a los niños. A unos los vendían o los daban en adopción.
Y pienso que se me va a salir la Comisión de Verdad de pronto.
Y recuerdo mis días de horas sociales en ProBúsqueda y ese archivo de fotos de tantos niños que desaparecieron o que murieron como adultos, ¿y qué más puede uno hacer?
Llorar.
Y es un mundo muy malo.
Cuando almorzamos, vemos las noticias y platicamos. Mi abuela me pregunta cómo es Cuisnahuat, yo le digo que es muy pobre, que no tienen ni mercado y el bus que los lleva a San Jualián pasa una o dos veces al día.
Ella me dice que Piedras Pachas era así de pobre también. Debió serlo aún más. Piedras Pachas es un cantón que no conozco y no sé bien dónde queda, ahí creció mi bisabuela, que nació en 1904. Mi abuela se acuerda seguido de Piedras Pachas, porque ahí iba cuando era niña. Tengo la impresión de que mi abuela solo recuerda los momentos felices, y me da como una tristeza chiquita y honda.
Entonces mejor vemos las noticias, y mi abuela ve dos trailers que han chocado, pero como no ve muy bien ya, me pregunta:
- ¿Y eso qué es?
- Un choque.
Y se asusta.
Luego vemos la noticia de una anciana que no puede caminar.
- ¿Y a ella que le pasa?
- Se cayó de un bus y no puede caminar y no tiene silla de ruedas.
- Mi muchachita -se compadece de una mujer que solo es tres años mayor que ella.
Me voy a lavar platos y cuando vuelvo hacen un enlace en el noticiero. Dice Claudia Cushco que la Corte Suprema de Justicia ha dictaminado que se investigue la desparación forzosa de la Sofía Gracía Cruz, que tenía 10 años cuando despareció en 1981.
Mi abuela dice:
- Pobrecita, tan chiquita que estaba, ¿qué le pasó?
- Despareció en una masacre que hicieron adonde ella vivía.
- Uy
- Mataban a la gente de los cantones, abuela, y a veces se llevaban a los niños. A unos los vendían o los daban en adopción.
Y pienso que se me va a salir la Comisión de Verdad de pronto.
Y recuerdo mis días de horas sociales en ProBúsqueda y ese archivo de fotos de tantos niños que desaparecieron o que murieron como adultos, ¿y qué más puede uno hacer?
Llorar.
jueves 6 de agosto de 2009
Somewhere over the rainbow
En algún lugar ha llovido para que esta tarde que regreso de Cuisnahuat encuentre un arcoiris en el horizonte.
Hace cien años, alguna persona que haya leído (por ejemplo, el padre descendiente de irlandeses de Claudia Lars) habría creído ingenuamente que al final había un duende bailando alrededor de una olla llena de monedas de oro. Ahora, ese arcoiris en el horizonte me dijo otra cosa: en algún lugar del mundo, alguien salió del closet.
Y no me digan bayunca, en el siglo XX se ha refuncionalizado el arcoiris, ve!
Hace cien años, alguna persona que haya leído (por ejemplo, el padre descendiente de irlandeses de Claudia Lars) habría creído ingenuamente que al final había un duende bailando alrededor de una olla llena de monedas de oro. Ahora, ese arcoiris en el horizonte me dijo otra cosa: en algún lugar del mundo, alguien salió del closet.
Y no me digan bayunca, en el siglo XX se ha refuncionalizado el arcoiris, ve!
miércoles 5 de agosto de 2009
Hipoglucémicos en la Historia
"Esta administración se halla a cargo de un cura, que lo es algunos años ha, don Joseph Joachin Castañeda, de mediana edad, buen eclesiástico y no de lo menos advertidos; pero muy enfermo y que muy frecuentemente le insulta un accidente que lo deja tan privado, que en volviendo, ni noticia tiene de lo acaecido, como le sucedió una vez en mi presencia."
Por lo que dice, me parece que ese sacerdote tenía hipoglucemia porque se desmayaba seguido y cuando una persona no come cada dos o tres horas para estabilizar su azúcar pierde el conocimiento. A veces el calor o el exceso de ejercicio hacen que se baje el azúcar también y Armenia y toda la Costa del Bálsamo eran en 1770, año de la visita, un sitio agreste para vivir. Vivir ahí era en realidad un esfuerzo.
A veces cuando leo crónicas y escucho la descripción de ciertas enfermedades pienso que son hipoglucemia. Aunque como es una enfermedad del siglo XX asaber si eso era. Este pobre cura la tenía, o peor aún, un tumor en el cerebro.
UPDATE para mi tragedia personal: Hoy fui a Cuisnahuat y paleografeando el libro del siglo XVIII encontré un acta, de 1777, en la que un cura pedía el libro a la Cofradía para sacar las cuentas que habían llevado con el cura difunto: Joseph Castañeda.
Y me dieron unas horribles ganas de llorar. Murió tan joven (para le época, mediana edad debían ser a lo mucho 28 años) y con hipoglucemia :(
........
La tesis me tiene haciendo malos post. Lo siento.
Pedro Cortez y Larraz
en Descripción Geográfico-moral de la Diócesis de Goathemala
sobre el cura de San Silvestre Guaymoco, actual Armenia.
en Descripción Geográfico-moral de la Diócesis de Goathemala
sobre el cura de San Silvestre Guaymoco, actual Armenia.
Por lo que dice, me parece que ese sacerdote tenía hipoglucemia porque se desmayaba seguido y cuando una persona no come cada dos o tres horas para estabilizar su azúcar pierde el conocimiento. A veces el calor o el exceso de ejercicio hacen que se baje el azúcar también y Armenia y toda la Costa del Bálsamo eran en 1770, año de la visita, un sitio agreste para vivir. Vivir ahí era en realidad un esfuerzo.
A veces cuando leo crónicas y escucho la descripción de ciertas enfermedades pienso que son hipoglucemia. Aunque como es una enfermedad del siglo XX asaber si eso era. Este pobre cura la tenía, o peor aún, un tumor en el cerebro.
UPDATE para mi tragedia personal: Hoy fui a Cuisnahuat y paleografeando el libro del siglo XVIII encontré un acta, de 1777, en la que un cura pedía el libro a la Cofradía para sacar las cuentas que habían llevado con el cura difunto: Joseph Castañeda.
Y me dieron unas horribles ganas de llorar. Murió tan joven (para le época, mediana edad debían ser a lo mucho 28 años) y con hipoglucemia :(
........
La tesis me tiene haciendo malos post. Lo siento.
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yo y mi tragedia personal
sábado 1 de agosto de 2009
Cuisnahuat es una prueba de vida
Cada vez que regresó de Cuisnahuat regreso más triste y más fuerte.
Esta mañana fui a la entrega del correo de la Cofradía de San Antonio del Monte a la de San Lucas. Hubo fiesta, sopa de gallina, música, trago y varas de cofradía, varas de plata con flores de plástico. Y yo me pongo muy sentimental y le digo a mi madre que han pasado casi 400 años haciendo lo mismo y no puedo creer como aún cada año los ilusiona tanto.
Mi madre no ha nacido para historiadora ni para antropóloga y suspira y se abanica y sonríe porque creo que se da cuenta de que eso es lo que me mueve, lo que me gusta, nos invitan a tomar sopa de gallina y mi madre tiene vergüenza porque no llevamos nada a cambio. Yo le digo que la cofradía es solidaridad y sobre todo resistencia, que no diga que no a nada y que se siente a la mesa.
Doña Pedrina, preciosa, pequeña y activa, la cabecilla (que es un cargo para las mujeres encargadas de la comida en las fiestas de la cofradía) se mueve por la cocina con la espalda ya algo jorobada, me dice que nació en 1940 y que la vida en el campo es dura, que toda la vida ha pasado en el campo desde antes de que salga el sol hasta que se pone y la quema, me abraza, la abrazo, siento al abrazarla que la conozco de toda la vida.
Doña Hilda, la mayordoma del año pasado, me abraza también y yo siento en verdad que ya me quieren. Llevamos casi un año en esto de vernos enmedio de un pueblo olvidado por Dios y la civilización en la costa del Bálsamo.
En Cuisnahuat no hay mercado ni clínica de Salud y hasta el año pasado hubo al fin una carretera que los uniera con San Julián, su salida al mundo que nosotros conocemos.
Cortés y Larraz vino a hacer su visita pastoral en 1769 y dijo el asombro que le provocaba ver cómo los indios podían andar en esas tierras peligrosas (Guaymoco-Armenia, San Julián Caculuta, San Luca Cuisnagua) y agrestes de la costa del Bálsamo. Yo pienso que no ha cambiado mucho. Don Eugenio Valencia, nahuablante, nació en 1926 y siempre está vestido de manga larga a pesar del calor de muerte porque aún a los 83 años tiene que trabajar en el campo para comer, porque a pesar de los siglos siguen viviendo de la agricultura (hoy es tiempo de frijol) y no comen más que lo que siembran y alguna cocacola que llega a las tiendas (que solo hay tres).
Los niños caminan en chancletas viejas y sucias con unas sandías pequeñas que compran a 25 centavos, son como unas pelotas mezquinas, porque de ellas comerá toda la familia, y en la esquina a dos cuadras de la casa de la cofradía se han reunido cinco hombres pequeños y delgados que han resistido a esa tierra tan dura y soledada.
Nunca visto sombra en Cuisnahuat.
Entre los hombres está don Ramón Hernández Hernández. Me sacó plática hoy y me contó que no tiene DUI. Sacó su cédula y vi que nació en 31 de agosto de 1917. Don Ramón usa un palo de escoba por bastón y fue futbolista. Todos los viejitos lo recuerdan: "Él era canchero, jugó en San Vicente", en no sé cuántos equipos más y volvió a la misma sierra que lo quemó de niño.
Don Eugenio me dice: "¿Vos no jugás?
- ¿Qué?
- Fútbol -me dice don Ramón.
- No, yo cómo.
- Si ahora ya juegan las mujeres -dice don Eugenio.
Y reímos todos.
Algún mayordomo se me acerca: "Bailamos, comadrita", y me hala la mano. Le digo que no bailo, ríe, se va y entra a la casa de la Cofradía.
Todos bailan.
Las leyes de Indias establecían que había que dejar a los esclavos festejar -claro, no les decían esclavos-.
Y me duele un poco más Cuisnahuat, municipio de la red solidaria, sin mercado ni clínica de salud.
Esta mañana fui a la entrega del correo de la Cofradía de San Antonio del Monte a la de San Lucas. Hubo fiesta, sopa de gallina, música, trago y varas de cofradía, varas de plata con flores de plástico. Y yo me pongo muy sentimental y le digo a mi madre que han pasado casi 400 años haciendo lo mismo y no puedo creer como aún cada año los ilusiona tanto.
Mi madre no ha nacido para historiadora ni para antropóloga y suspira y se abanica y sonríe porque creo que se da cuenta de que eso es lo que me mueve, lo que me gusta, nos invitan a tomar sopa de gallina y mi madre tiene vergüenza porque no llevamos nada a cambio. Yo le digo que la cofradía es solidaridad y sobre todo resistencia, que no diga que no a nada y que se siente a la mesa.
Doña Pedrina, preciosa, pequeña y activa, la cabecilla (que es un cargo para las mujeres encargadas de la comida en las fiestas de la cofradía) se mueve por la cocina con la espalda ya algo jorobada, me dice que nació en 1940 y que la vida en el campo es dura, que toda la vida ha pasado en el campo desde antes de que salga el sol hasta que se pone y la quema, me abraza, la abrazo, siento al abrazarla que la conozco de toda la vida.
Doña Hilda, la mayordoma del año pasado, me abraza también y yo siento en verdad que ya me quieren. Llevamos casi un año en esto de vernos enmedio de un pueblo olvidado por Dios y la civilización en la costa del Bálsamo.
En Cuisnahuat no hay mercado ni clínica de Salud y hasta el año pasado hubo al fin una carretera que los uniera con San Julián, su salida al mundo que nosotros conocemos.
Cortés y Larraz vino a hacer su visita pastoral en 1769 y dijo el asombro que le provocaba ver cómo los indios podían andar en esas tierras peligrosas (Guaymoco-Armenia, San Julián Caculuta, San Luca Cuisnagua) y agrestes de la costa del Bálsamo. Yo pienso que no ha cambiado mucho. Don Eugenio Valencia, nahuablante, nació en 1926 y siempre está vestido de manga larga a pesar del calor de muerte porque aún a los 83 años tiene que trabajar en el campo para comer, porque a pesar de los siglos siguen viviendo de la agricultura (hoy es tiempo de frijol) y no comen más que lo que siembran y alguna cocacola que llega a las tiendas (que solo hay tres).
Los niños caminan en chancletas viejas y sucias con unas sandías pequeñas que compran a 25 centavos, son como unas pelotas mezquinas, porque de ellas comerá toda la familia, y en la esquina a dos cuadras de la casa de la cofradía se han reunido cinco hombres pequeños y delgados que han resistido a esa tierra tan dura y soledada.
Nunca visto sombra en Cuisnahuat.
Entre los hombres está don Ramón Hernández Hernández. Me sacó plática hoy y me contó que no tiene DUI. Sacó su cédula y vi que nació en 31 de agosto de 1917. Don Ramón usa un palo de escoba por bastón y fue futbolista. Todos los viejitos lo recuerdan: "Él era canchero, jugó en San Vicente", en no sé cuántos equipos más y volvió a la misma sierra que lo quemó de niño.
Don Eugenio me dice: "¿Vos no jugás?
- ¿Qué?
- Fútbol -me dice don Ramón.
- No, yo cómo.
- Si ahora ya juegan las mujeres -dice don Eugenio.
Y reímos todos.
Algún mayordomo se me acerca: "Bailamos, comadrita", y me hala la mano. Le digo que no bailo, ríe, se va y entra a la casa de la Cofradía.
Todos bailan.
Las leyes de Indias establecían que había que dejar a los esclavos festejar -claro, no les decían esclavos-.
Y me duele un poco más Cuisnahuat, municipio de la red solidaria, sin mercado ni clínica de salud.
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