jueves 29 de enero de 2009

Al calor enemigo

El único calor que me gusta es el de un noviecito a mi costado. Yo encogida debajo de su brazo, yo acurrucada como un feto rodeado de líquido amniótico. El aliento del noviecito y su respiración sobre mis pestañas, el noviecito dormido y yo contado los vellos de sus cejas.
Por lo demás, odio el calor.
Nunca he sido mujer de veranos.
El año pasado me cayó muy bien el frío andaluz. Me la pasé feliz y a veces no usaba abrigo. Cuando la primavera se atrasó y llovió y llovió y llegaron las alertas naranjas, rogué por el calor, el calor, el calor. Cuando llegó junio a Huelva y el calor se apostó en las puertas y las paredes, en hombres de pierna cruzada y mi pelo se tostaba, odié el calor. Cuando en Sevilla, los turistas ingleses y jubilados caminaban por la Alfonso XIII sin camisa y los famélicos pechos con tres cabellos desteñidos, odié el verano.
Mi cuerpo experimente un calor invasivo desde hace nueve meses. No es ese el calor de mi noviecito respirando sobre mis pestañas. Es el calor de una inyección de un tratamiento médico. Y aparece a cada momento: cuando tengo gripe y debo usar bufanda y suéter, en la madrugada cuando la temperatura baja y yo duermo debajo de tres sábanas -las que sobrevivieron a Barajas, cuando tiré la ropa en el baño-, cuando ceno con mi familia, cuando platico con algún amigo.
Odio ese calor.
Me quema las muñecas y las manos, me nace de alguna parte de adentro y sube hasta la cara.
Y hoy ha aparecido otro calor, espantoso.
Los celos me hacen lo mismo que Sevilla a las tres de la tarde en verano.
Me secan el pelo y me resecan los labios.
Me queman las manos. Y yo abro las puertas de la casa, busco el patio. Los pericos de mi abuela chillan y se halan los picos, azules y lila, se besan.
Y yo me quemo.
Despacio.

miércoles 28 de enero de 2009

Difícil boca de mujer

...Wild Berry
Spice Bombom
Pink Rush Moviestar
Peach Glow
Juicy Tubes
Yogo(de yogurt)Gloss
Salmon Wonder
Coral Atrtaction
Berried Treasure
Cherry Pop
Iced Moca
Sheerly Pink
Cherry Blossom
Avellana Cream
Chic Mauve
...Sweet Honey





___
Post bayunco por el comentario de Rodrigo sobre los nombres de los lipstick.
P.d. Los primeros seis son los que he usado o uso yo. Y los últimos tres los de mi mami.
De adolescente tuve uno Trucco azul metal bien chivo, pero está descontinuado. Es una lástima que no me acuerde del nombre.
Se cayó mi abuela y estoy triste, la llevaré al doc., y aún así las babosadas qué escribo, va, qué mujer más snob.

Algo no cuaja aquí:

...
Corrijo un artículo sobre la Perspectiva intecultural en Mesoamérica -y me da cosa que el autor diga Mesoamérica, aunque entiendo porqué- y otro sobre la Abdicación de la realidad y oigo Stars are Blind de la Paris Hilton...

lunes 26 de enero de 2009

Me duele demasiado el siglo XX

Por eso no me gusta ser profesora del siglo XX.
Me pone mal:

......
Conocí a Estela Carlotto, de las Madres de la Plaza de Mayo en 2002.
En 2003 escribí la mentada novela.
Me duele demasiado.
Deberían hacer un video así de El Salvador, de COMADRES o CODEFAM.

Un signo más de amaitramiento:

Me están comenzando a gustar los gatos!


Cliché del amaitramento per secula seculorum.
Antes me caían re mal, hasta asco me daban los pobres gatos. Pero ahora, salgo a caminar en la colonia y los miro, y les hablo, y, ayyy, qué lindo el gatito, mishi, mish!

domingo 25 de enero de 2009

Andalucitis Nostalgicum




Y claro:


Y hasta una payaseta para mi futuro hallé:

Lo más chistoso es que esta Andalucía es un cliché.
O sea, sí hay tablaos y eso, y sí, Angelita y doña Isabel recuerdan que de chicas sus padres tocaban las guitarras y ellas cantaban. Pero ahora han mezclado el flamenco con el reggaetón, por ejemplo y en Sevilla, por ejemplo, de plano que se pelan con el gancho turístico del flamenco, el cante jondo, las sevillanas, las bulerías, los fandangos -que doña Isabel peleaba con dientes y reclamaba como onubenses- y los ya no me acuerdo. Coplera, pues.
Ni me acuerdo y me da nostalgia.

Ay, el corazón, siempre llenito de clichés.

viernes 23 de enero de 2009

Heroína de Cine Mudo

Estoy afónica.
Entonces empiezo a hablar y termino moviendo los labios sin emitir sonidos. Algo así:


Yo ya había incursionado antes en el cine mudo. Al llorar. Me brotan lágrimas de un solo ojo y lloro en silencio, sin sollozar ni gemir ni nada.

Así que ahora me voy a pintar los labios de café y me voy a dejar los colochos sueltos, estilo Gloria Swanson o Mary Pickford, y voy a salir por ahí, con la boquita de corazoncito moviendo las pestañotas para ver si un caballero afónico con bigotito y sombrero quiere ser mi Charlot.

____
Recomiendo este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=3rq2Q7tOPWo&feature=related

jueves 22 de enero de 2009

Escena -improbable- de amor*


Chepe estaría tocando con su grupo de jazz en la universidad.
Rebe, Nadie, Rodrigo y yo estaríamos sentados en las gradas del edificio, como público.
Él oiría My favorite things.
Y saldría de su edificio.
Bajaría la cuestecita de grama y grava, llegaría justo atrás de Chepe.
Haría frío y viento, como hoy.
Tendría puesto su suetercito café.
Yo lo vería.
Y él a mí.
El saxofonista haría un solo.
Pero no.
Mejor no.
Esos amores no funcionan.
Nunca funcionaron.

_____

*Improbable y ridícula.

P.d: La versión de Chepe y su grupo me gusta más que la que está arriba, pero solo esta encontre.
Y sin paja, Rodrigo, me pegaste las ganas de llorar, en el concierto se me asomó una lagrimilla al ojo derecho.

miércoles 21 de enero de 2009

El Centro es un monstruo al atardecer

Que abre sus fauces de calle, su lengua de calle, su lengua ahumada por la 41-a, la 7-c y mastica microbuses llenos de muchachos con ojeras que salen de trabajar.
Tritura con sus capiteles de iglesia de lámina, con sus capiteles de iglesia gótica, y yo me pierdo, y huyo, y entro en esquinas de un solo sentido y voy dejando los amortiguadores en los hoyos de las calles, calles de granito y asfalto, calles de cemento, adonde se asoman los hoteles, Hotel VillaFlorencia, las casas en venta y los balcones que no sé de qué ventana son, pero saltan el camino y me detengo a verlos, perdida. Cruzo por una calle y me encuentro a un marchito rinoceronte que una vez fue potente y ahora, burlado, está pintado de blanco, anaranjado y verde, como una nueva jirafa, ridícula, que mira a Ciro Cruz a cuatro por seis metros en la sede del PCN mientras sonríe y se burla de nosotros porque sigue en la asamblea.

Yo no hallo el mentado parqueo de docentes y doy vueltas en todas las calles posibles. Desde el poste descolorido de un semáforo, Violeta me mira y me sonríe con sonrisa de fotografía de campaña política, indeleble e irraccionaria, Violeta sonríe con sonrisa de triste Violeta Sigue! que no seguirá.

Yo quisiera que apareciera un príncipe y me dijera: "Hola, soytupríncipeazul-valetparking" y sacara mi carro de la 19 av. y su humo y viviéramos felices para siempre, parqueados y sin trabazones. Pero no. El tal parqueo de profesores no aparece, y yo dejo mi carro en un recodejo de la calle Arce, enfrente de un chupadero que una vez fue una hermosa casa de lámina de muchachos elegantes o comerciantes bien nacidos, donde enfrente, un grupo de alcohólicos anónimos canta música cristiana cuando empieza a caer la noche, y con la noche caída, encima mío, arrastro mis tacones por las calles ásperas, entre un hormiguero de estudiantes que llevan clase a la peor hora del día, la hora de más secciones, las secciones con más alumnos. Una pared de dvs y cds quemados crece como amebas de plástico y vinil y carcome a las hermosas casas de lámina y concreto de la esquina, esas que fueron la casa del presidente Ricardo Meléndez y adonde nunca me han dejado entrar.

___
En mi nuevo trabajo hay que usar micrófono subido en una tarimita y me da un complejo de pastora bien feo. Ojalá me pase.

Me enoja el salario mínimo

Vi en las noticias a unas señoras que trabajan en Yolanda Desiré y no ganan ni 200 dólares. Y tienen hijos y casa y de seguro son viudas o madres solteras y ya deberían estar jubiladas.
Y yo tan tonta que no sabía que el mentado aumento al salario no sirve de nada, unos aplaudibles 10-15 dólares, para una señora de más de 60 años que gasta 1.50 al día en buses y después aparece Genaro Ramírez con la intención de subir el pasaje a 40 centavos, y de nada nada le va a servir a esa señora.
Me caen mal las mentadas gremiales y la dichosa empresa privada. Y yo claro, me caigo mal yo por tonta.
No debería ver noticias.

martes 20 de enero de 2009

Mis estudiantes y las dictaduras

"Era más guapo Hitler"

Marcela, haciendo referencia a un profesor de Filosofía que es joven y usa bigote estilo hitleriano.

"Ya tengo al militar que voy a entrevistar.
¿No importa que no haya matado a nadie?"

Juan, sobre una entrevista a un personaje que haya protagonizada
alguna etapa de la historia del siglo XX de El Salvador.

----
A veces me quedo helada.

domingo 18 de enero de 2009

Hermosa, como una casa que se quema

El Faro.net ha publicado un podcast sobre el Centro Histórico de San Salvador. Pueden verlo aquí.

Las fotografías son -hermosas- del gran Mauro Arias, con quien trabajé unos años todos mis temas sobre el Centro Histórico -mi gran amor y manía-.








___


Fotografía de mi casa favorita del centro histórico. Casa Meléndez en los años 60. Conocida como casa Munguía, fue sede de la General Electric. Construida hacia 1915 y quemada en 2005.


.......
Por cierto, me encabrona que CORSATUR cite al centro en su sitio y solo tonteras diga.





jueves 15 de enero de 2009

El Museo del Prado en Google Earth!!!

Eduardo Chang me pasó la noticia. Yo ni enterada estaba. Últimamente he estado pensando más en los neandertales y la guerra fría -sí, totalmente opuestos- y provocándome úlceras gratis por pensar en las elecciones.

El Museo del Prado es para mí Madrid. Sobre todo a la hora de almuerzo. Sí, porque cuando estuve en Madrid, en mi visita relámpago del año pasado -que yo siento que fue ayer-, me iba a almorzar al Prado o a un resturantito vegetariano que me encontré detrás del Caixa Forum. No recuerdo las calles. Mi rutina era salir a caminar y cuando el hambre apretaba, caminar hacia el paseo del Prado -que estaba como a tres cuadras de mi hotel- y meterme al museo. La cafetería tenía una riquísima ensalda de cus cus y vegetales. Ahí, al tercer día, fue cuando me encontré a las parejas de chilenos y de hindúes tomandose fotos infinitamente, las fotos de los extraños, y hasta yo les tomé y me tomaron*. Después de comer, a hacer la digestión con Goya, o Velazquez. Ahí lloré enfrente del niño de Vallecas y me hice fan de Velázquez, y ahí también el Bosco me dio la misma sensación de náusea que me daba en los libros. Aunque es más bonito de cerca, claro. Ahí también saqué la cámara a escondidas y fotografié a unos niños franceses que abrían sus bocas francesas ante los desnudos alemanes de Adán y Eva de Durero. Y una amable guía me dejó comer manzana enfrente de un cuadro de la dinastía de los Hasburgo -como es prohido comer, va-.

Antes de llegar la Prado, la parada obligada era la exposición de Mucha, como buena fan del art nouveau. Al Reina Sofía no entré por falta de tiempo, ni me pregunten. Y para completar la postal turística, pasmarme en los jardines del Retiro -uyyy, qué bonitos-. Pero para mí, Madrid es solo el Prado.

Google y el Prado han llegado a un acuerdo y ahora podemos ver su colección en Google Earth. Como soy una bolla para la tecnología me bajé el programa y no lo puedo ver bien aún. No sé qué impresión vuelvan a causarme las obras. Hay sensaciones que solo se viven una vez, frente a frente, como los choques planetarios de Miró y la búsqueda de Koons en Venecia, cuando el desgraciado acababa de mover el Ballong dog al MOMA. Y yo sin visa!!!

Aquí les dejo el videito de YouTube pa que se animen, hayan ido o no, y me cuenten. Y si saben cómo se hace en el Google Earth me avisan, por favor!!!!!

___


*De seguro el hindú me borró de su memoría de fotos, o quién sabe qué tipo de turista era, como los japoneses que le toman foto a todo y lo guardan. En la Habana, un chino o japonés -no sé distinguir- me tomó un montón de fotos en el Hotel Nacional. Primero sin que yo me diera cuenta, y cuando me enteré me pidió que posara. Yo posé, alienada por la vida turística, me pidió mi mail para enviármelas y nunca me las mandó. Así que quién sabe.

miércoles 14 de enero de 2009

La cultura política electoral y ya me puse a delirar

Cultura política electoral no es regalar camisetas, pulseras ni comida.
Cultura política electoral no es hacer fiestas gratis y tampoco decir falacias. Por no llamarlas mentiras.
He estado viendo en las noticias los cierres de campaña por diputados y alcaldes. La gente no volvía ni a ver a los candidatos a diputados del CD, porque, aunque a mí me parezcan los más coherentes, no regalan camisetas, ni juguetes ni paella ni pulseras.
Entonces, se me ocurre, la gente -no diré totalmente, pero una buena porción de la población activa que votará en enero y marzo- asume que la cultura política de este país se asemeja más a un circo o un mercado que a un proceso de dilucidación y reflexión sobre las propuestas.

Y no hay cultura política porque tampoco hay educación política -no me pregunten ni citen a polítologos, analistas o escritores, que solo estoy hablando solita, no teorizando-.
La educación política tampoco implica votar por herencia. Me explico: mi abuela votó por la democracia cristiana toda su vida y cuando se acerca a una urna a mí me da miedo. Mi abuela es una mujer de su época. La democracia cristiana que conoció –la de Duarte- no es la misma que tomará decisiones que afecten mi vida. La candidata a la acaldía por el PDC, Gloria de Gavidia, dijo en un noticiero nacional que los demócratas cristianos de los 70 y 80 se habían levantado y se habían unido a ellos. ¿Me explico más? La democracia cristiana que conoció mi abuela respondió a otra época, una en la que representó una alternativa frente los gobiernos militares y fraudulentos del PCN. No es posible que la gente siga pensando que esa es la democracia cristiana actual. Y no es posible, que siga votando por un recuerdo. Ahora, el PDC aparece, al menos en la asamable legislativa y gracias Rodolfo Parker, como una institución intolerante y arcaica.

Me preocupa votar. Me han preocupado las campañas agresivas. Y me preocupa mucho más que los que estrenen DUI, los que voten por primera vez, no han crecido en un ambiente que estimule el análisis, o al menos las ganas de preguntar. Yo me pregunto y monologo:

¿Cuáles son las propuestas de los candidatos?
¿Realmente las hay?
San Salvador es un huevo. Está deteriorado, sobreexplotado, en riesgo, sucio, oxidado y marginado.
¿Cómo el metrobús va a ser la solución al transporte si los metrobuses no los va a comprar la alcaldía, cómo se van a organizar con los buseros, los va a regalar Norman Quijano?
¿Cómo puede decir Violeta Menjívar que va a mejorar el transporte en San Salvador si se metió a construir la plaza de la salud en la calle Arce y no hay ni señalización y se hacen unas trabazones terribles, no hay ni un policía que dé vía?
¿Y ya sabían que el complejo cultural San Jacinto no es una propuesta original, verdad, está diseñado desde la administración de Paco Flores?
¿Las prostitutas son escoria? Porque Norman Quijano dice que cerrará los prostíbulos como si esa es la solución, demasiado tajante al estilo Maximiliano Hernández Martínez. ¿No es posible reinsertar laboralmente a una prostituta?
¿Cómo me pueden decir que le van a bajar el precio a las comidas y las medicinas, si en el resto del mundo hay crisis y en este país minúsculo y endeudado vamos a vivir en la glorica?
¿De dónde van a salir los miles de empleos que prometen Funes y Ávila, si solo en 2008 la empresa privada hizo recortes de personal masivos y no salió en los medios de comunicación?
¿Por qué cada día veo más gente en los semáforos?
¿Qué vamos a hacer con ellos? ¿De qué pueden trabajar? ¿De técnicos, de maquileros, de qué? No han tenido educación y sus hijos, que también venden o limpian carros en los semáforos, tampoco la tendrán.
¿Qué va a pasar?


Ay, no, ya me abatí. Mucho pienso babosadas.

martes 13 de enero de 2009

Rania, digo, Celina de Ávila, vino a la colonia

El mal chiste de que la llamen princesa Rania de Jordania me lo contó una ex compañera de la U que trabaja en EDH.

Pero, puesí, vino hoy la aspirante a primera dama.
Para ARENA, en esta colonia somo pobres: repartieron juguetes de tacoplast a los niños. Cuando me hallé a la Milá en la colonia tenía un jueguito de té de plástico. Entonces la parte de mi alma snob -la tengo dividida entre Madre Teresa de Calcuta, Simone de Beauvoir y la muñeca Barbie- se sintió decepcionada.

Y aquí viene el porte snob-fashionista:
Celina de Ávila vino acompañada con las mujeres nacionalistas.
Vino en jeans, centro negro y camisa blanca de vertir con bordadito de Rodrigo Ávila presidente.
El anillo de bodas y de compromiso, relojito presuntamente de oro, discreto, y pulserita de la Teletón en tonos ocre. Los zapatos cafés peep toe y presuntamente de cuña de cáñamo -como alpargatas, pero que se les vean los dedos, pues, para los hombres o no entendidos-.

Celina de Ávila maneja un discurso igual al de su esposo -la pobre- en el que los asesores y quienes escriben los discursos colocan en su boquita de muchacha de buena educación en colegio religioso palabrejas como cachimbón, Rodrigo ya se echó todos los municipios, yo no he podido por las niñas, etc.
La pobre.

En el parque de la colonia había policias y por eso no tomé foto. Celina de Ávila estaba rodeada de gente que yo no sabía que eran mis vecinos, quizá no lo son, y mujeres nacionalistas que me veían de pies a cabeza y luego me halaban una silla. Mientras yo les decía que no, gracias, ya me voy a ir, Celina decía:



"Quiero recordarles que quienes destruyeron al país son los que ahora participan como la oposición"



"Sé que a las mujeres son a las que les toca sacar adelante su hogar"



"Yo soy de oriente, y cuando íbamos en el carro con mi papá, yo veía los algodonales -tome impulso, lector, a los Alfredo Espino- y me encantaban (...) Pero después, ya no estaban, y e puente de oro, que cómo me encantaba, desapareció, lo habían botado"



La pobre mujer anda haciendo campaña como antes no habían hecho las aspirantes a primera dama. Es suelta y guapetona. Estuve tentada a hacerle preguntas incómodas, como se las haría también a Vanda, la esposa de Funes y que conocí cuando ella era directora del Centro de Estudios Brasileños y yo estudiaba portugués -te acordás, Luis, la Vanda con pantuflas verde-amarella?-, pero no pude. La gripe me está matando y solo me quedé para hacer el parte de moda.



Lo demás ya lo sabemos:

Las elecciones serán en cinco días.

Y sí, no nos demos paja, ambos partidos mayoritarios -como les dicen- andan abatidos y rezuman proselitismo.

Que Dios nos ampare
-Sí, se me ronca la gana decirlo, aunque el país sea constitucionalmente laico-.

Exijo conocer a Pericuyo

lunes 12 de enero de 2009

Asco de los tiempos

Esto es real:

La primera vez que los vi, estaban sentados en la orilla del paso a nivel de Multiplaza.
Había trabazón.
Eran incómodos y feos como incómoda y fea puede ser la verdad.
El niño era oscuro y lloraba con hipo. La mujer lo abrazaba contra su pecho para que parara de llorar. La mujer era oscura, la piernas percudidas y las chancletas de plástico verde bastante gastadas. Tenía la nariz ancha, las fosas enormes y alejadas, la boca grande y la dentadura salida, como las caricaturas de los primeros primates evolucionados.
Tenía otro niño en los brazos, y estaba sucio, como ellos.
Yo, desde el carro, los veía. Y tuve asco de mí.

Volví a verlos el sábado, siempre en una trabazón por el paso a nivel de Multiplaza.
El niño que lloraba estaba vestido como niña. Los zapatos con taconcito y dos pasadores, como los que usan las niñas en los colegios privados. Los calcetines, rosados con corazones blancos, corazones blancos con caritas. La pobreza no distingue género como los atuendos que compramos en Simán o Zara Niños.
El niño pedía en las ventanas de los carros y llevaba un maletín con corazones rosados y amarillos. La mujer, la madre asumo, se le acercó y revisó el dinero en la palma de la mano del niño. Estaba vestida con ropa desteñida y tenía las mismas chancletas verdes, casi deshechas. Seguía con el bebé entre los brazos. El bebé señalo el suelo, la mujer lo bajó y caminó solo, despacito, hasta agarrar algo del suelo. Explotó en risa. Lo tomó.
La mujer levantó al bebé del suelo y caminaron hasta los carros.
El bebé había levantado del suelo una bandera de tela de ARENA -de esas que la gente coloca en sus carros- y la ondeaba, y reía como ríen los inocentes.
Una muchacha bajó el vidrio de su carro de lujo y les dió una moneda.

Y tuve asco de los tiempos.

domingo 11 de enero de 2009

Prostitutas de San Salvador: Uníos!!

Contra Norman Quijano.
Es una vergüenza oír a ese hombre en televisión en vivo. Es prepotente e intolerante.

La Violeta a mí no me parece competente tampoco.
Pero... -parte snob- qué lindos los zapatos que tenía en la entrevista de canal 2!
Como si yo se los hubiera elegido.
-Unos Oxford black and white, algo así pero sin cintas-

jueves 8 de enero de 2009

La muerte mala y la mala muerte

Mi abuela ve telenovelas.
Yo la acompaño con las del medio día -que se extienden- hasta las 3:30 de la tarde.
Ayer no almorcé con ella y no vi la novela de las 2:30 p.m.
Mi abuela -y yo igual que ella- no tiene cable. Mira las novelas de canal 2.
En la novela de las 2:30 del miércoles, Chalo -de 25 años, guapetón y huérfano, vividor y criminal que al final se enamora de una mujer mayor y ese amor lo redime, lo humaniza, pues- murió.
Mi abuela me lo contó este almuerzo. Chalo murió enveneado con 12 pastillas. Las pastillas se las dio Sara -la villana, que fue su amante, huérfana como él, que ha usurpado la identidad de la buena y quiere quedarse una herencia-. Chalo había sido cómplice de Sara y sabía muchas cosas que ella no quería que revelara.

En las novelas, los malos siempre se mueren.
Pero en la vida real, también se mueren los buenos.

Me pregunto por qué en las telenovelas -sobre todo en las de Televisa- la muerte es la única manera de acabar con los malos.
La muerte, la locura o la cárcel.
Pero casi siempre, el final feliz, incluye un par de muertos villanos.

Pero no solo los villanos se mueren. Y la muerte, como proceso natural, no aparece en las telenovelas. Más bien aparece una suerte de escarnio, de castigo. Como si solo los malos murieran y los malos merecieran morir.

El concepto de muerte entonces es maniqueo. Mueren los malos y mueren mal.
Nunca ha muerto un malo de una enfermedad, de un cáncer, de un infarto al corazón, de diabetes.
Siempre mueren envenenados, baleados, en accidentes de tránsito, mordidos por perros, asesinados a traición, por la policía, en un complot.
Pero en la vida afuera de las novelas, la gente común, la buena, la mala, muere también en un tiroteo o en un accidente de tránsito.

Y morir no es malo, se supone -aunque a mí morir me da miedo-.
El cristianismo -porque nos hemos criado en Occidente y proyecto suyo somos- nos ha dicho que después de la vida y la muerte, viene la vida, en el cielo. Pero si somos buenos. Las novelas perpetuan la idea cristiana de que los malos van al infierno. Y la reducen brutalmente.
Con un ejemplo reducido pero útil, diré que los malos, como Pinochet -a mí me parece malo, dispensen-, han muerto en un hospital, rodeados de su familia y sin un dolor abrupto y violento como deben -según los guionistas- los malos en las telenovelas. Y diré también que muchos malos de la historia o de nuestra comunidad mueren y tienen un funeral y flores y esas cosas que la mala muerte de las telenovelas nos dicen que los malos no reciben.

Me pregunto por qué los guionistas no hacen nada más con sus personajes que matarlos. ¿Es tan fácil matar cuando hace estorbo alguien, un personaje? Entonces los guionistas son igual de malos que sus villanos: matan al que les estorba en el camino.
Antes, cuando escribía cuentos, mataba a mis personajes. No sé por qué. Con el paso del tiempo he llegado a pensar que la muerte no es la solución para ningún problema, para ningún fin, y menos para un problema de papel y tinta, y de personajes que quieren hacer lo que ellos quieran y no lo que yo quiera.
Porque morir no es el fin de un cuento o una novela. Y porque cuando la gente se deprime o hace un viaje o termina una relación no termina la vida, terminan el viaje, la depresión o la vida. Y la muerte no sirve para facilitar las cosas.

Quisiera que la idea de la muerte merecida y la muerte necesaria y con violencia desapareciera de las telenovelas.
Porque nadie merece que le quiten la vida. Ni los malos. Por eso mi abuela está triste por Chalo.

miércoles 7 de enero de 2009

Qué BlogStars bulliciosos

La verdad el debate sobre mi post no apareció en mi blog, sino en el de don Neto Rivas Gallont -de quien aclaro que no soy fan, pero hay que ser objetivo cuando uno escribe-.

Lo que no me gusta es que los lectores comparan a mi artículo con el del Editor Jefe de EDH, y nada que ver. Las intenciones y los planteamientos eran distintos. Él escribe sobre blogs y política y yo sobre bloggers y acceso dispar a las tecnologías de la información.

Pero, al menos, ya hay discusión. Yo siento que los medios no han analizado a los blogs y los bloggers como un fenómeno comunicativo. Y lo son.
Si quieren saber qué dijeron en NetoRivas.net, hagan clic aquí: Conversaciones con Neto Rivas ¿BlogStar?

martes 6 de enero de 2009

Actualización: Los BlogStars publicados en periódico nacional

Mi post de los BlogStars ha sido publicado en la edición en línea de La Prensa Gráfica. Pueden consultarlo en este link.
Yo no laboro en ese medio, por si el hecho levanta suspicacias.
También hay una errata: dice peques reality shows y debería decir pequeños reality shows. Espero que puedan corregirlo.
El post original está acá abajo, abajito de esta publicidad.

lunes 5 de enero de 2009

Los BlogStars

Esto de los blogs es como pequeños reality shows. Exponemos nuestras vidas y lo que pensamos o sentimos. Y esperamos retroalimentación. Y la hay. Aparecen los comentarios, ya sea para decirnos que escribimos bonito o para una puetada. Por lo que sea, retroalimentación hay.Pero últimamente eso de los premios y los seguidores como que ponen paranoica a la gente, a los bloggers. Y he notado también que hay un nuevo vocablo en algunos de ellos, el blogstar. Y creo que ese término también está poniendo nerviosos, o a la expectiva o a la defensiva, a algunos. Ya algunos bloggers se consideran un blogstar.

¿En verdad hay Blogstars en El Salvador?
Yo creo que se podrá hablar de blogstars cuando los medios de comunicación, esos que configuran la forma de pensar de las gentes en este país y que lamentablemente son unos cuatro, echen un ojo a los bloggers. Porque solo así los blogs serán masivos, como son el cine y la música, de donde tomamos los términos de estrella: las estrellas de cine -sobre todo las de los cines de oro- y los rockstars.

De momento, en El Salvador, los blogs son una realidad que atañe solamente a los que conocen la red, la llamada blogósfera, y tienen acceso a internet. Tenemos que recordar que en el siglo XXI nos enfrentamos a un nuevo analfabetismo, el vinculado con las tecnologías de la información: el acceso y uso de ellas.
Esto también debe hacernos reflexionar en el nivel de desigualdad cultural en que vivimos. Ya no se trata de entender o no una ópera o una pintura. La desigualdad cultural de nuestra época es distinta, y está relacionada con la información.
Es contradictoria, cuando se supone que internet -falazmente- pone el conocimiento al servicio de todo el mundo. Pero es palpable también: Si es cierto que la hora de internet en un ciber café puede rondar entre 50 centavos y un dólar, también es cierto que un grueso de la población de este país vive con menos de un dólar al día. El último informe del Programa Mundial de Alimentos, en octubre de 2008, reveló que en El Salvador surgieron 104 mil nuevos pobres entre 2006 y 2008.

¿Y esto tiene relación con los blogs?
Sí, la tiene, porque hablamos de acceso a las necesidades básicas, y de momento, el internet -y con ello la ventana de posibilidades que implica, entre ellas los blogs- no es necesidad básica en una sociedad encarecida como la nuestra. Hay que comer primero, pues. Y si no se tiene para tortillas, menos se puede tener para internet.

En un país como El Salvador, la tecnología en pocas manos puede constituir una nueva élite cultural, contradictorio, sí, cuando se esgrime que el internet democratiza el pensamiento y la información.

Ahora pensemos este post dentro de en un enfoque maniqueo -que me encanta, porque es cuando la gente salta a debatir y juzgar-:

¿Este post quiere decir que los blogs son malos?
¿Que los bloggers son unos enfermos de ego que se toman roles que no les atañen aún?
¿Que los blogs nos hacen fantasear sobre protagonismo en una vida paralela, en la calle la gente no nos reconoce, a menos que sean otros bloggers, y bloggers de nuestro círculo, los que nos tienen linkeados y nos comentan y comentamos?

No, tampoco.

Reconozco y admiro el impacto que han tenido. Son un instrumento para que las personas expresen y ventilen su opinión, lo que les gusta, sus criterios. Este es un síntoma de avidez por el diálogo, por el debate y por la formación y ventilación de criterios propios, y crear y defender criterios propios es bastante difícil en nuestra sociedad, con un sistema educativo que lo que menos hace es enseñar a pensar.
Pero tampoco ventirlar una opinión debe llevarnos a creer que es única, inmutable y perdurable. Tampoco tener un blog debe hacernos creer que la verdad absuluta es la nuestra y que representamos a la sociedad. Tampoco, es iluso, llevarnos a pensar que constituimos ya un icono de una generación, la bloggera.


Primero hay que aprender a pensar y aprender a expresar el pensamiento.
Y que las paranoias y delirios de persecusión blogstar vengan después.
Mucho, mucho después.


A pesar de lo expresado arriba, me atrevo a presentar casos de blogs afuera de El Salvador cuyos autores tienen síntomas de ser BlogStars: tienen muchos seguidores -algunos más de 100-, otros suman más de 200 comentarios por entrada y son entrevistasdos en medios de comunicación y otros hasta causan controversias en su ambiente, en la dichosa blogósfera.
Como el mundo en internet es grande y casi infinito -casi por no caer en una falacia-, estos son los que yo he leído y presento, pero de seguro hay más.


Plaqueta y ya, de Tamara de Anda. Es periodista y bloggera mexicana a la que conocí cuando vino en 2007 y me dio una entrevista como bisnieta de Salarrué. Entonces me dio su blog y me di cuenta de la cantidad de lectores y detractores que tiene, hay entradas con más de 100 comentarios. Su estilo es bastante suigeneris, y a mí la mayoría de veces me da mucha risa, muy cotidiano, de un humor hasta intelecualoide.

En diciembre pasado, le espejearon su blog. Esto quiere decir que alguien más ha abierto una cuenta en blogger y la parodia. Pueden leer el blog espejeado en Plaquetera y ya, que está también muy chistoso. Esto denota mucho la personalidad que Tamara de Anda representa entre los bloggeros mexicanos, para que, incluso, ya la parodien.
En el blog espejeado, un Anónimo pregunta a la blogger espejo si lo que hace -sus post- pueden considerarse lilteratura. La tipa le contesta que hasta Baudrillar se le pondría de rodillas.



La revista Etiqueta Negra, de periodismo narrativo latinoamericano, publicó el artículo Contra los bloggers. Causó molestias y suspicacias en varios lectores, pero su autor es Renato Cisneros, periodista peruano que escribe crónicas y columnas en el diario El Comercio. En la página web de su periódico, aloja su blog BUSCO NOVIA, una bitácora con ilustraciones para cada post -con ilustrador propio- con más de 400 comentarios por cada entrada, y que, por si fuera poco, la editorial Santillana, Aguilar, convirtió en un libro!
Sí, las entradas se trasladaron a papel y pueden leerse como capítulos.

En España, los medios de comunicación consideran a una celebridad de los blogs a Ignacio Escolar, periodista y editor de un periódico. Su blog inició en 2003 y se llama simplemente el El blog de Ignacio Escolar. Por cierto, el tipo sale hasta en Wikipedia como periodista y bloggero.


Con estos ejemplos, no me atrevería a decir quién es un blogstar en El Salvador, pero creo que por la presencia de su blog, el llamado a la lista es Ernesto Rivas Gallont.
Este hombre, que ha sido embajador y parte de clubes sociales, abrió en 2006 su blog, la bitácora Conversaciones con Neto Rivas. Yo no la sigo de cerca, pero este año la convirtió en página web, NetoRivar.net y el blog de Neto Rivas y es tan reconocido que LPG Multimedia le pidió que formara parte de su selección de blogs, los LPGBlogs.
Además, ya se sabe, tiene más de 60 años.

De seguro en El Salvador debe haber blogs muy populares, que reciben más de 50 comentarios por entrada -sin que el blogger conteste, porque al final son como 25 comentarios de los lectores y otros 25 del blogger-, con más de 100 seguidores y otras características como las de arriba. Pero yo no soy muy dada a andar bloggeando para conocer novedades, así que si saben de alguno, pasenmelo, por favor.

domingo 4 de enero de 2009

Tan sensible la Lindsay Lohan...


En el video, el tata verguea a la mamá (sí, como le pasó a ella) y una niña vestida de tutú se encierra en su cuarto y empieza a llorar. También llora Lindsay, encerrada en un baño pútrido y envuelta en un vestido de Monique Lhuillier.

Entonces mientras el tata más le pega a la mamá, Lindsay se atraviesa un rosario por la cara y el cuello y llora, y le pide que no le peguen a su mamá (ajá) . Entonces le da frío. Y se pone un abriguito de piel para protegerse del frío. Ajá, un abriguito de piel.

En el otro plano, la niña vestida de tutú llora, y regresamos a Lindsay que se está devanando en el suelo, halándose los pelos rubios con los dedos llenos de anillos. Quizás se había puesto parte de las joyitas que tenía en un el bolso Hérmes que perdió una vez en un aeropueto y ella dijo que estaban valoradas en un millón de dólares.

En el plano de la niña llorona, aparece Lindsay, como un zombie traslúcida, envuelta en gasas y tul. Se sienta en la cama de la niña con tutú, que llora a sus pies. Ese vestido de Lindsay es horrendo, parece que lo diseñó José Domíguez Couture.

Bien dramática y sensible la Lindsay...


Que sí, que el video es de lo que vivió con su padre. Pero puesí.

Un cuento de cipotes

Un día yo tenía antojo de Tustacas. Y nunca las había probado ni sabía cómo eran. Pero quería.
Yo quería tusracas y andaba pidiendo. La gente me decía, y para qué: Para comer!!!
Luis me llamó hoy que me venía a ver, que me traía Tustacas!!!
Y ya me las comí.

Ya no me va a salir con cara de Tustaca el niño.

jueves 1 de enero de 2009

La vida en el escaner (II)

Me gustan las fotografías. Me gustan más cuando no son mías y son pequeñas y a blanco y negro.
Mi abuela me regaló unas fotografías de su juventud, unas fotografías pequeñas, de dos por una pulgada, que dice que le tomaba un vecino fotógrado y se las regalaba. Yo no pude resistirme. La coleccioncita incluye a mi madre a los cuatro años y unos familiares de mi abuela en México y San Salvador. Las fotos de la familia -que no son muchas ni tan antiguas como yo quisiera- las tiene una tía en una maleta. No me las quiere dar. Pero mi abuela, hace unos años, halló la maleta en casa de mi tía, la abrió como quien no quiere la cosa, y se embolsó unas cuantas para no levantar sospechas.

Me gustan las fotografías de los desconocidos.
Lo ven a uno por sobre el hombro, con dignidad, a veces con belleza.
Mi momento favorito de "El amor en los tiempos del cólera", la película, es cuando Florentino Ariza encuentra en una cajita con fotos viejas una fotografía de Fermina Daza. Ella lo ve desde sus 15 años -majomenos, no he leído el libro- con sus labios oscuros y su piel sepia.

Me gusta buscar fotos y que me miren desde adentro, como esta francesita que mandaba postales a Barcelona y encontré en un mercadillo antes de entrar a la parte gótica de la ciudad, la condal. La postal no tiene fecha ni sello con fecha, pero calculando puede ser de 1910 en adelante. ¿O antes?











ChepeLuis fue a Halifax hace poco y entró a una tienda de antiguedades. Dice que vio la foto y decidió comprarmela. Es de una boda. Dice Efra que es un tipo de foto que tomaban antes y salían dos ligeramente diferentes y se veían con una especia de lentes. Efrayins, no me acuerdo del nombre!!! ¿Alguien sabe?

Está borrosa y fechadita en 1897.


Efra también me trajo fotos de su madre cuando era niña, y la única foto de su abuela, una foto pequeñita. Las fotos de su madre joven me encantan porque era guapetona ella y además me gusta el contraste de las modas. Aquí está en Nicaragua y tiene una cartera de sobre idéntica a una mía que compré el año pasado. La mía es rosada y Vogue dijo que serían tendencia, pero yo nomás no veo que la gente las esté usando y la llevo solo cuando no ando demasiados cosas, situación difícil de lograr.


Las fotos de mi abuelita también me despiertan el alma frívola mía y esta me encanta porque los zapatos de estas mujeres -que mi abuelita no sabe quiénes son- y yo no identifico si están en San Salvador -aunque creo que sí- son indénticas a mis zapatillos grises Oxford.














Tengo también esta que me tomaron en las graditas del Capitolio de La Habana y creo que es Colodión Húmedo. Puesí, yo también quiero aparecer en blanco y negro.
Ya no recuerdo cuánto valía pero la toman con una cámara antigua y deteriorada y regalan el negativo.

En una fotocopiadora del centro, cerca del Viceministerio de Trasnporte me encontré una fotografía de una boda de 1910 y algo. Él está sentado, y ella a su lado, de pie y con una sombrilla blanca. El hijo de los fotografiados, un señor muy anciando, poeta y caballeroso, me dijo que podía prestármela para reproducirla, pero esa todavía no la reproduzco.

Coming soon!



Y ya.
Quiero un dagerrotipo.
Quiero una foto de Rimbaud a los 17, esa con la corbatita torcida, ha de ser carísima la babosada y no sé si la tiene un museo o un coleccionista privado.
Quiero también una foto de San Salvador a inicios del siglo XX y una del matriarcado Meléndez.
Pero no puedo tenerlas.
Si alguien tiene un dagerrotipo que le sobre o fotografías de más de 60 años que no quiera, me las puede donar. No se harán preguntas.






____

Para curiosear sobre procesos fotográficos está este blog que me pasó mi amigo Panamá