Me he hecho novelera, me he hecho un poco -más- sedentaria y como siempre me leo el periódico de pe a pa antes de bañarme. Ni lo debería de hacer. Me dan crisis.
Novelera
Cuando llego temprano a mi casa tengo que hacer una buena cena para que no se me baje el azúcar. Siempre tomo leche y me doy unas grandes tragadas que después no me hacen dormir bien o tener pesadillas.
A veces ponemos la tele.
En la tele ponemos en canal 2 local -mi mamá es anticable pero últimamente ha dicho que lo vamos a poner y lo pague yo-.
En el canal 2 hay telenovelas.
Me hecho las dos: Fuego en la sangre, de la que ya escribí aquí. Y una nueva, que se llama Victoria.
Fuego en la sangre me ocupa mucho tiempo porque, por Dios, es un intento de redimir el éxito del Cine de Oro de Méxicano.
No está mal en cuanto nos hace morir de risa a mi familia y a mí.
Y está muy mal en cuantro a diálogos y actuaciones.
Aunque aparezca ahí Diana Bracho (que a mí me encanta).
Los actores son Eduardo Yáñez, Paolo Montero y Jorge Salinas.
Se llaman los Reyes y son tres charros fuertes, guapos y trabajodores envueltos en una venganza familiar. Cualquier parecido con Los Tres García no es pura coincidencia.
Tampoco los parecidos con Nosotros los pobres/Ustedes los ricos.
Y mucho menos la entonación estilo "Ni hablar mujer traes puñal" de Pedro Infante y todos sus "pos" y "orales" y "Virgencita santa, salva a mi amada", y etcéteras, etcéteras.
Un día salió que se moría la abuela de un niño pobre -no me pregunten cómo se llama ni de qué se murió porque no la veo todos los días ni el vi el inicio- y la escena fue la misma cuando en "Nosotros los pobres" se mueren -al mismo tiempo y en el mismo hospital- la abuela y la mamá de la Chachita.
Regálenme una caja de Kleenex!!!
Y una postdata:
La novela transcurre entre una hacienda y un pueblo. Un pueblo donde los hombres andan a caballo y no usan celular, pero no es novela de época. Un pueblo donde vive -por lo que se presume en las escenas- poca gente pero tiene dos cabartes o un remedo parecido. Y así como en varias películas de Pedro Infante y Cantinflas aparecía la cubana Ninón Sevilla cantando y bailando mambo en algún cabaret, en estos dos remedos aparecen -chulonísimas- Ninel Conde y Niurka.
La novela es muy exitosa, por cierto. Y creo que arrasá con todos lo TVyNovelas del próximo año, vaya.
Victoria es peor. La pasan a las 9. Es un refrito de Mirada de mujer, pero en Miami.
La cincuentona a la que su marido engaña con una tipa más joven guapa y sexual. Que tiene una hija prepotente que sale embarazada, otra que es anoréxica -y/o bulímica-, y uno que es músico incomprendido por su padre -en Mirada de Mujer, el tal hijo músico era gay al inicio, aquí: vamos a ver-. Y de remate, se enamora de un periodista.
Ay, los periodistas somos tan heroicos. En todas partes. Tan glamourosos. En todas partes -Yo quiero ser Carrie Bradshow-. Menos en la vida real.
No la he visto mucho pero cuando la veo me da morbo nada más: de mal en peor.
Y ya me estrené como reportera wannabe de Ventaneando.
Sedentaria
Eso no está bien. Trabajo, doy clases, regreso al trabajo, llego a mi casa, ceno, y me voy a dormir.
Claro, a veces salgo con amigos, pero debería de hacer ejercicio, digo yo, Dios y el azúcar mediante.
Lo que sí me gusta de mi sedentarismo es que he empezado a leer de nuevo.
Leo una hora y algo antes de dormir.
Sigo con mis insomnios, duermo poco, me despierto en la madrugada y eso, pero me puedo dedicar a leer un mi poquito. Y eso me gusta.
Llevaba como un año de no leer casi.
Antes me leía un libro en un día si andaba de avorazada. Al empezar a trabajar se me fue recortando la voracidad, o me daba cansancio o yo qué sé. Y el año pasado recuerdo que empecé varios libros pero creo que no terminé ni uno.
En las Españas me entró la costumbre -hermosa- de leer en los trenes y los aviones.
Y leí mucho.
Ahora leo antes de dormir: Chiquita y La Historia de la Mujer en la Edad Media.
Antes leí Baile con serpientes de HCM.
Y antes de él Desayuno en Tiffanys y cuentos de Truman Capote.
Creo que Capote me regresó a las ganas de leer.
Y se siente bonito.
Novelera
Cuando llego temprano a mi casa tengo que hacer una buena cena para que no se me baje el azúcar. Siempre tomo leche y me doy unas grandes tragadas que después no me hacen dormir bien o tener pesadillas.
A veces ponemos la tele.
En la tele ponemos en canal 2 local -mi mamá es anticable pero últimamente ha dicho que lo vamos a poner y lo pague yo-.
En el canal 2 hay telenovelas.
Me hecho las dos: Fuego en la sangre, de la que ya escribí aquí. Y una nueva, que se llama Victoria.
Fuego en la sangre me ocupa mucho tiempo porque, por Dios, es un intento de redimir el éxito del Cine de Oro de Méxicano.
No está mal en cuanto nos hace morir de risa a mi familia y a mí.
Y está muy mal en cuantro a diálogos y actuaciones.
Aunque aparezca ahí Diana Bracho (que a mí me encanta).
Los actores son Eduardo Yáñez, Paolo Montero y Jorge Salinas.
Se llaman los Reyes y son tres charros fuertes, guapos y trabajodores envueltos en una venganza familiar. Cualquier parecido con Los Tres García no es pura coincidencia.
Tampoco los parecidos con Nosotros los pobres/Ustedes los ricos.
Y mucho menos la entonación estilo "Ni hablar mujer traes puñal" de Pedro Infante y todos sus "pos" y "orales" y "Virgencita santa, salva a mi amada", y etcéteras, etcéteras.
Un día salió que se moría la abuela de un niño pobre -no me pregunten cómo se llama ni de qué se murió porque no la veo todos los días ni el vi el inicio- y la escena fue la misma cuando en "Nosotros los pobres" se mueren -al mismo tiempo y en el mismo hospital- la abuela y la mamá de la Chachita.
Regálenme una caja de Kleenex!!!
Y una postdata:
La novela transcurre entre una hacienda y un pueblo. Un pueblo donde los hombres andan a caballo y no usan celular, pero no es novela de época. Un pueblo donde vive -por lo que se presume en las escenas- poca gente pero tiene dos cabartes o un remedo parecido. Y así como en varias películas de Pedro Infante y Cantinflas aparecía la cubana Ninón Sevilla cantando y bailando mambo en algún cabaret, en estos dos remedos aparecen -chulonísimas- Ninel Conde y Niurka.
La novela es muy exitosa, por cierto. Y creo que arrasá con todos lo TVyNovelas del próximo año, vaya.
Victoria es peor. La pasan a las 9. Es un refrito de Mirada de mujer, pero en Miami.
La cincuentona a la que su marido engaña con una tipa más joven guapa y sexual. Que tiene una hija prepotente que sale embarazada, otra que es anoréxica -y/o bulímica-, y uno que es músico incomprendido por su padre -en Mirada de Mujer, el tal hijo músico era gay al inicio, aquí: vamos a ver-. Y de remate, se enamora de un periodista.
Ay, los periodistas somos tan heroicos. En todas partes. Tan glamourosos. En todas partes -Yo quiero ser Carrie Bradshow-. Menos en la vida real.
No la he visto mucho pero cuando la veo me da morbo nada más: de mal en peor.
Y ya me estrené como reportera wannabe de Ventaneando.
Sedentaria
Eso no está bien. Trabajo, doy clases, regreso al trabajo, llego a mi casa, ceno, y me voy a dormir.
Claro, a veces salgo con amigos, pero debería de hacer ejercicio, digo yo, Dios y el azúcar mediante.
Lo que sí me gusta de mi sedentarismo es que he empezado a leer de nuevo.
Leo una hora y algo antes de dormir.
Sigo con mis insomnios, duermo poco, me despierto en la madrugada y eso, pero me puedo dedicar a leer un mi poquito. Y eso me gusta.
Llevaba como un año de no leer casi.
Antes me leía un libro en un día si andaba de avorazada. Al empezar a trabajar se me fue recortando la voracidad, o me daba cansancio o yo qué sé. Y el año pasado recuerdo que empecé varios libros pero creo que no terminé ni uno.
En las Españas me entró la costumbre -hermosa- de leer en los trenes y los aviones.
Y leí mucho.
Ahora leo antes de dormir: Chiquita y La Historia de la Mujer en la Edad Media.
Antes leí Baile con serpientes de HCM.
Y antes de él Desayuno en Tiffanys y cuentos de Truman Capote.
Creo que Capote me regresó a las ganas de leer.
Y se siente bonito.
Y así este post obtiene un cariz intelectual.
Y el broche ¿de oro? de este post: Leyendo obsesivamente el periódico el viernes -como todos los días, y antes de bañarme- me encontré con esto:
Y no.
No, señora Canciller, la fotografía con Condolezza Rice no iba a salir en Blur.


7 comentarios:
Yo tampoco pago cable y parece que las telenovelas son un stop irremediable en el zapping, así es de interesante la programación de la televisión sin Cable. De esto también tenemos charlas con la bloguera anfitriona, y para variar quiero ponerme pelionero:
Que "Fuego en la sangre" sea una reminicencia del cine de oro, quizá, porque es en México, un melodrama insufrible, son charros y hablan como los charros mexicanos del cine, acaso, los del cine hablan con los charros mexicanos "diadeveras". Sin embargo, es curioso que "Fuego en la sangre" en la versión mexicana de una telenovela colombiana que se llama "Pasión de gavilanes", que a su vez es la adaptación de una novela colombiana que se llama "Las Aguas Mansas", escrita por Julio Jiménez. La colombiana copió el formato sensual y sexual de las telenovelas brasileñas, usando como actores y actrices a espectaculares modelos, hombre y mujeres entre 20 y 30 años, que no pierden oportunidad de quitarse la ropa para mostrar sus incitantes cuerpos (http://www.youtube.com/watch?v=B5Ssmqia5-I&feature=related), y sigue más una clave humorística con su dosis melodramática, claro esta. Ahora bien, "Fuego en la sangre" se hizo a la mexicana, con cuarentones haciendo de adolescentes (Adela Noriega ya hace como 25 años que no es aquella Quinceañera).
Mi punto es que o hay algo forzado, o la interpretación de Elenea, o la de Televisa.
qué te puedo decir? todos hemos sido víctimas de las novelas mexicanas. Es inevitable a veces verlas... hasta mi papá que tanto las critica se queda a veces viéndolas.
"Fuego en la sangre" es una locura. Las tres hijas de Diana Bracho sobrepasan los 35 años. No serán las tres Reinas, sino las tres hiper-lactantes.
Qué oso esa novela. Hijas de dominio a esa edad: "Mamá no destruyas nuestro amor. Eduardo Yáñez y yo nos amamos. Azótame". -Yo de nana, gracias a Dios hubiera dado si la Adela Noriega se endamara-.
Comparto tu aficion a la lectura y a leer lo mas que se pueda. Pero ahora leo menos.
No he leido mucho sobre Capote pero si quiero hacerlo.
Por cierto, compre tu libro en la feria del libro de metrocentro. Ojala algun dia puedas firmarlo para mi.
Y de verdad, que la foto es un buen broche de oro, me he reido con la cara de Blur de la señora canciller.
Gracias, Soy Salvadoreño
Elena, yo si pago cable y es un lujo q me doy precisamente para no verme obligada a hacer lo q vos y el Carlos hacen: ver novelas d televisa, prefiero hablar con mi chucho q ver una burla a la inteligencia popular como esa, en fin.. me encanta la foto d la doña esta, como es posible q no la haya visto antes???????????? me habria alegrado la mañana.. Tiene cara orgasmica, claro, de los orgasmos d una doña como ella, jijiji (que mala!!, es que solo ella podria tener una cara como esa solo por darle la mano a la otra doñita)..
Perdon!!! volvi a verle la cara a la señora esta y me cague d la risa, aqui en mi soledad del escritorio d mi jefa, un sabado a las 8 y 30, esperando a q el Oliver me mande las pags. el punto es q no es una cara orgasmica, mas bien es una risa como d boba, como perdida, no es Blur, aunque es posada con pocas luces d protocolo y cancillerismo
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